TVE ha decidido boicotear Eurovisión por no haber expulsado a Israel del concurso musical con más proyección del mundo. Para mostrar el rechazo de la cadena gubernamental a la decisión de hacer como si nada con Palestina, la TV pública solo tenía un arma: no concursar. Como miembro fundador tiene derecho a estar en Eurovisión cada año pero declina la invitación. Esto ha provocado que el concurso previo para elegir al cantante que represente a España, el Benidorm Fest, quede descafeinado. El ganador se lleva 150 mil euros para consolarse de que no va a Eurovisión. Han ganado unos gaditanos pero otro de los concursantes ha quedado en la retina de los espectadores, Izan Llamas. Quedó primero en el voto demoscópico.
Era uno de los más jóvenes y se ha comido el escenario con un look y una personalidad que le vienen de cuna. El apellido Llamas no permite a priori identificarlo como el nieto de uno de los cantantes más importantes de la música catalana, el gran Dyango. Izan tiene solo 21 años pero ha mostrado su inmenso talento concursando en La voz kids de Antena 3 o interpretando a Luis Miguel de joven en la serie biográfica de Netflix. Lo tenía todo a favor para ganar el Benidorm Fest: canción, look, personalidad pero se ha quedado a las puertas. Ha pesado que sea catalán y que venga de familia declaradamente independentista, cosa que ha hecho perder conciertos a Dyango.
Dyango tiene 85 años y habrá visto la actuación de su nieto y estará orgulloso de ella. Tiene mucha carrera por delante hasta los ochenta y cinco como el abuelo, que a pesar de sus ideas representó a España en el Festival de la OTI cantando Suspiros de España en el año 1980. Ahora, como en un péndulo, cierta España le hace boicot y él se lamentaba en un diario: "La música no tiene nada que ver con la política, pero siempre hay algún exaltado, alguien que te dice que te pone en el punto de mira... Quizá sí que me he alejado un poco y que he hecho menos conciertos, pero no importa". Dyango llenó el Camp Nou en el recordado Concert per la Llibertat a favor de la independencia pero está decepcionado con la desunión indepe: "Estoy entristecido. Tenemos un carácter muy raro. Cuando se está luchando por algo se pone toda la carne en el asador y se dice “venga, vamos todos a una”. No sé si se lograría o no, pero tendríamos más fuerza. Pero aquí, antes de salir ya nos peleamos. Esto es lo peor que hay.Estoy decepcionado, sí, como muchos catalanes. Pero soy de los que piensan que algún día, yo ya no lo veré, pero mis hijos o mis nietos, sí lo verán". Ya sabe que no verá la independencia, Izan quizás sí.
