Eufòria es la gran apuesta del trimestre de TV3, el único gran formato de la cadena que se emite en directo, en prime time, con gran presupuesto y no con uno sino dos presentadores estrella: Miki Núñez y Marta Torné. El último programa con la primera semifinal se encaramó a un buen 13,3% de audiencia pero eclipsado por el liderazgo del estreno en Antena 3 de la temporada trece de Tu cara me suena: 19,9%. Son dos grandes programas musicales hechos en Cataluña, pero en Cataluña gusta más Tu cara me suena que Eufòria. No es por el desgaste del paso del tiempo, Eufòria lleva 4 temporadas y TCMS 13. Hay un mérito de hacer Eufòria y es que cada semana el equipo tiene que inventarse todos los números musicales: el vestuario, la escenografía, la iluminación y la coreografía. Todo es nuevo en cada número. En cambio TCMS solo tiene que imitar exactamente el número de referencia, y copiarlo todo del artista famoso imitado: cómo viste, baila, se ilumina o los elementos escénicos.
Para la semifinal una de las concursantes, Tura, tuvo que versionar una canción de la banda menorquina Ja t'ho diré. Obviamente, no copiaba a Cris Juanico, ni lo imitaba ni tenían un videoclip de la canción para guiarse. Así que el equipo deEufòria tiene que partir de cero y decidir cómo vestir a Tura, iluminarla y poner elementos en el escenario. A Tina la vistieron de blanco total, la plantaron en un escenario totalmente oscuro solo iluminado por un foco blanco que hacía un efecto de forma triangular y saliendo humo para dar una imagen de niebla. El problema es que es exactamente lo mismo que se inventó una artista catalana, Maria Arnal. Esta badalonina ha denunciado a Eufòria por plagio en su Instagram. Para comprobar las similitudes, esta es Tina y después el número similar de Maria Arnal:
Maria Arnal ha sido muy dura con Eufòria de la productora Vernada: "Eufòria, estaría muy bien referenciar a los artistas que copiáis. Gracias a todas las personas que me habéis escrito avisándome. Increíble que un programa de una televisión pública que pretende formar artistas del mundo de la música se dedique a plagiar artistas que nos dedicamos al mundo de la música. Eufòria se ve como un programa que impulsa talento emergente, pero el talento emergente no nace de la nada. Nace de un ecosistema de creadores y creadoras que hace años que investigan, arriesgando, construyendo lenguajes visuales nuevos. Si este ecosistema no se respeta ni se cita el programa no impulsa nada, solo extrae. La TV pública debería ser diferente. Debería tener la conciencia que a menudo el sector privado no tiene. Debería entender que reconocer las fuentes no es una cortesía, es una responsabilidad cultural". Maria Arnal se habría conformado si el programa hubiera dicho que se han inspirado en su performance para la actuación de Tura, pero eso Eufòria no lo hace nunca.
Eufòria vuelve a ser acusada de plagio, y la anterior acusación está en los tribunales, fue Josep Maria Mainat creador del formato Operación triunfo quien primero acusó de plagio al formato Eufòria y después llevarlo a los tribunales. Ahora es una acusación no legal sino de reclamar la autoría de lo que es propio. No hace falta entrar si las similitudes de lo que creó Maria Arnal y lo que hicieron con Tura el viernes pasado se parecen mucho o poco. Esto lo deberían decidir los tribunales si hubiera denuncia. Pero la polémica deja claras dos cosas: que no es fácil inventarse dos números por semana de la nada y que si alguien se inspira en una actuación que ha visto, se cita. Por dignidad, sentido común. Plagiar una propiedad intelectual es robar.
