La naturaleza dice que los hijos deben sobrevivir a los padres, pero la vida no nos prepara para quedar huérfanos de madre cuando la persona que nos parió muere con solo 54 años de una enfermedad. Esta orfandad prematura solo pueden explicarla quienes la viven y es muy necesario que una personalidad pública, uno de los reporteros más conocidos de TV3, Abraham Orriols, quiera compartir sus sentimientos en un trance como este. Aprovechó su cuenta de Instagram o una entrevista en L'eclipsi de 3Cat para explicar cómo se afronta la situación. Y ahora, un año después de aquella muerte prematura, recupera unas fotos de madre e hijo y narra el momento en que tuvo que volver al hospital donde murió Rosa, su madre.

La fotografía de madre e hijo es preciosa, y una manera de mostrar cómo recordar a un ser querido, no con lástima sino evocando los momentos alegres. El texto demuestra que Orriols domina su herramienta de trabajo: las palabras. "Me planté delante de las UCIs a ver si salías. Ya habían pasado unos cuantos meses de tu muerte y yo volvía al hospital para una visita rutinaria. No tenía que pasar por delante, me podía ahorrar el trago, pero me llevaron las piernas. Llegué cuando las familias miraban la hora desde el pasillo: faltaban pocos minutos para que las dejaran entrar. Los veía y nos veía a nosotros. Qué mierda, la habían cagado. Me acerqué hasta la puerta de cristal opaco para recortar distancia con las habitaciones. Esta vez no tenía que tocar el timbre porque dentro ya no nos esperaba nadie. Solo quería que se abriera, que fueras tú y me dijeras que volvías a estar aquí. Me marché al cabo de un rato vencido por la realidad.
He vuelto a pensar hoy que hace un año que te moriste".

Abraham Orriols L'eclipsi 3Cat

El trabajador de los Servicios Informativos de TV3 explica que una banda de rock amiga de la familia ha compuesto una canción dedicada a Rosa: "Si ahora aparecieras, una noticia que te haría emocionar mucho es que los Esperit de vi, el grupo de punk, te han dedicado una canción. Han querido que saliera justamente el día del primer aniversario y con el símbolo de una rosa. Eras una de sus principales seguidoras: por su música, pero sobre todo porque era el grupo de Jacob, el hijo de los amigos de toda la vida. Tenías camisetas, sudaderas, habíais ido a un montón de conciertos. Y ahora ellos, él, te lo devuelven así: con una canción que te homenajea y que te recuerda con alegría. “Alçarem les copes per brindar, celebrant tot el que ens has deixat, i les nostres veus ressonaran perquè el teu record no mori mai.” Ya se ha convertido, te lo puedes suponer, en nuestra canción preferida del mundo. Gracias chicos, mi madre fliparía mucho y es un regalo precioso ❤️". Así suena la canción:

Compartir vivencias íntimas es una deferencia de las personas públicas hacia sus seguidores para ayudar a quien se encuentre en una situación similar. Instagram no es solo la feria de las vanidades, también es una herramienta para ayudarnos a ser más emotivos.