Seguramente que si hablamos de Darko Peric no sabes decir exactamente quién es a primeras, pero si te digo ‘Helsinki’, seguro que sabes muy bien de quién estamos hablando. Darko es un actor serbio que se popularizó en España y en todo el mundo gracias al gran éxito de ‘La casa de papel’ en Netflix. Y eso que la serie iba a terminar guardada en un cajón. Atresmedia apostó fuerte por la ficción en aquel momento, pero la serie no recibió todo el cariño del público y solo duró una única temporada con cierre. El atraco más grande de la historia en España. Unos atracadores se colaron en la Casa de la Moneda y Timbre vestidos de rojo y con una máscara de Dalí a golpe de ‘Bella Ciao’.
Darko Peric ha participado en el podcast de Uri Sabat, y lógicamente no ha podido evitar preguntarle sobre el éxito que ha supuesto La Casa de Papel para él. Un fenómeno que se alargó varios años tras la emisión de la ficción en Netflix. Allí llegó el gran ‘boom’. La serie más vista de la plataforma de habla no inglesa. La plataforma en streaming lo tenía claro. Los atracadores más famosos del mundo debían volver, y lo hicieron con un total de cuatro temporadas más y un spin off sobre el personaje más querido, Berlín, que falleció en la primera entrega pero se las ingeniaron para recuperar al personaje durante toda la serie. Tenían claro que si Antena 3 no hubiese cerrado la serie no iba a morir.
Darko Peric habla de la fama por la serie
Darko Peric estuvo presente en todas las temporadas. “Fue un fracaso en la tele pública”, comparte. “Y pasó de 0 a 100”. La representante que tenía en aquel momento le conoció jugando a basquet en una cancha de Poblenou, en Barcelona. A él la fama ya le ha tocado más mayor y ha sabido gestionarla, pero es verdad que podría contar un sinfín de anécdotas sobre lo que le ha sucedido en estos últimos años a raíz del éxito de la serie. Ha pasado de ser un completo desconocido a no poder caminar por la calle ni coger el transporte público. Vivió una época muy loca, que lógicamente afectó a sus relaciones personales y a la familia.
Él mimo cuenta que ha viajado por todo el mundo a raíz del éxito de la ficción, ya sea por promoción, entrevistas u otros proyectos. Un día estuvo en Kirguistán, en el lugar más remoto del mundo, en unas montañas, y hasta unos pastores que no tenían comunicación le reconocieron y le pidieron una fotografía. “Estuve en Kirguistán, en las montañas, y unos pastores me pedían selfies”, es una de las cosas más locas que le ha pasado. Pero con ello muestra la magnitud de la fama. Y eso que él no era actor, era veterinario.
