Dani Rovira ha sido durante años considerado el actor más taquillero de España, sustituyendo a Mario Casas. El guapo oficial relegado por el simpático oficial, el yerno España, el soltero de oro, el amante de los perros, el buen tipo, el andaluz chistoso. Rovira hizo la cima con Ocho apellidos vascos, una película pequeña a la que los críticos no dieron bombo pero que poco a poco fue haciendo mucho dinero hasta ser la más vista del cine español. Con la penosa secuela, Ocho apellidos catalanes, se comprobó que había sido casualidad y que el mismo equipo era incapaz de repetir la jugada. Se quedó dentro de un cajón el guion de Ocho apellidos gallegos, que insinuaba la tercera parte de la trilogía. Rovira no ha vuelto a tener un éxito similar.

Un humorista como él, surgido del stand-up comedy, no sufre de pasar hambre. También ha fracasado en el último show que hizo en La 1 de TVE, sustituyendo al mucho más descarado Marc Giró. Duró poco. Siempre puede coger el petate y salir a hacer chistes a un bar o pequeño teatro. Ha hecho pelis malas como Superlópez y ha continuado actuando. Ahora revela que sufre de una enfermedad, considerada un trastorno terrible e incapacitante. Dani Rovira tiene insomnio. Lo ilustra con una foto inquietante en blanco y negro, en la cama con un ojo abierto. Un punto melodramático, pero tener insomnio, no poder dormir ni descansar y mirar el techo desesperado, debe ser terrible.
Dani Rovira explica su sufrimiento: "No me gusta llamarlo 'insomnio'. Quizá sea una oportunidad de estar despierto cuando nadie lo está y de sumirme en el sueño cuando el ruido es ensordecedor. Quizá me represente un salmón de los ríos de Morfeo, que nada contra lo corriente. Puede ser que no sea insomne sino un ser antípodo con el horario de otras vidas y otras latitudes. También podría suceder que el puto fascismo disfrazado de libertad y patria sea el que me quite el sueño… y ni poesía ni pollas. Váyanse ustedes a saber. Sea como fuere, felices sueños a todos. Y no olviden, de vez en cuando, soñar despiertos". Aprovecha para darle un golpe a lo que viene, un gobierno de PP y Vox como el que él ya tiene y padece en Andalucía. El actor hace seis años sufrió cáncer.

Año 2020, el actor, con solo 39 años: "Tengo cáncer. Ya tiene nombre y apellidos: LINFOMA DE HODGKIN". Es un cáncer en el sistema linfático, se forman células cancerosas en el sistema linfático. Tenía buen pronóstico y empezaba la quimioterapia que lo ha dejado bien: sin linfoma pero con insomnio. Los cómicos, como Andreu Buenafuente, con estrés laboral continuado, o ahora Dani Rovira, también sufren.