El Benfica-Real Madrid del martes en la Champions todavía trae cola. La polémica alrededor de un supuesto acto de racismo por parte del jugador argentino del conjunto portugués Prestianni, que después de que Vinicius marcara el gol del Real Madrid, se tapara la boca con la camiseta y le habría llamado "Mono" al jugador brasileño. Inmediatamente, el jugador merengue se indignó y fue a decírselo al árbitro, que paró el partido para aplicar el protocolo antirracismo. Pero ninguna imagen del VAR, ni en el mismo momento ni las horas posteriores, ha servido para aclarar los hechos y saber qué pasó.
El partido se acabó, pero dos días después, continúan las investigaciones. Justo después del partido, salieron muchos jugadores a la zona mixta para decir la suya. También los entrenadores de los dos equipos, Mourinho y Arbeloa. El más contundente fue el compañero de Vinicius Kylian Mbappé, que se despachó a gusto y fue demoledor contra la acción del rival, un jugador de quien no quiso ni decir su nombre y pidió que se le sancione de manera ejemplar y no vuelva a jugar esta competición. De hecho, el francés aseguró que Prestianni le dijo la maldita palabra a Vinicius hasta cinco veces.
Mientras continúan las investigaciones, todo el mundo sigue hablando y dando su punto de vista. Si bien la mayoría de la gente mantiene que aunque no se pueda saber qué dijo, todo apunta a que efectivamente fue una expresión racista, hay quien sigue manteniendo lo contrario. Por ejemplo, el club lisboeta, que apoyando a su jugador, pone en duda que los compañeros de Vinicius que estaban en el campo pudieran oír a la perfección las palabras de Prestianni, dada la distancia a la que se encontraban.
Pero sin duda, hay quien para defender sus argumentos, ha desbarrado de mala manera. Hay quien ha enloquecido y se ha descalificado a sí mismo al verbalizar un argumento miserable y propio de otras épocas. Unas palabras llenas de bajeza moral que no merecen más calificativos que basura. Las ha pronunciado un exjugador de la Liga española que ahora hace de comentarista televisivo, el exportero de Paraguay José Luis Chilavert, que defendió la portería del Zaragoza a finales de los 80, principios de los 90, además de clubs como Vélez o Peñarol. Un portero que parecía que no estuviera demasiado bien de la azotea, que iba rapado con su selección, y que a menudo chutaba las faltas.
Criticando que Mbappé se solidarizara con su compañero Vinicius, su argumento para tumbar lo que dice el jugador francés es de traca: "Mbappé habla de valores y todo eso y él vive con un travesti. Eso no es normal. Cada uno puede hacer con su vida lo que quiera, pero no es normal que un hombre viva con un travesti, para eso están las mujeres", ha dicho, en referencia a la modelo francesa Inés Rau.
Vergonzoso... Chilavert, un tipo abyecto.
