El caso Sálvame termina la instrucción judicial y el fiscal determina cuáles de los investigados acabarán acusados formalmente y por lo tanto serán juzgados. El caso estalló cuando la policía detectó una fuga de datos: Sálvame estaba haciendo cotilleo con problemas policiales y legales que tenían ciertos famosos. Se supo que dos agentes de policía estaban filtrando información policial al programa para tener contenidos de la vida íntima de personajes como Isabel Pantoja, el difunto Àlex Casademunt, Belén Esteban, Aramís Fuster o Arantxa Sánchez Vicario. Había muchos investigados pero el fiscal se ha quedado solo con tres acusados de delito de revelación de secretos, los dos agentes de policía y el tertuliano Gustavo González. Su actual pareja, la también tertuliana y catalana Maria Lapiedra, queda exenta de toda culpa. También queda fuera el director del programa, el catalán David Valldeperas. Él y su pareja Miquel Valls respiran aliviados. No hay indicios contra el programa.
La fiscalía considera que podrá romper la presunción de inocencia de Gustavo. En el juicio tendrán que demostrar que había un vínculo entre los policías y Gustavo, aunque la culpa podría acabar recayendo en una muerta: Mila Ximénez a quien la instrucción señala como receptora de la información policial. De momento la productora de Óscar Cornejo queda exenta de responsabilidad penal pero tendrá que responder económicamente como responsable civil subsidiaria. Si hay condena los 600 mil euros que la justicia reclama los tendría que pagar en último término La Fábrica de la Tele.
Belén Esteban ya señaló públicamente a Gustavo durante el programa y será citada como testigo de la acusación con toda probabilidad: " "Pregúntale a Gustavo, que está muy bien informado. Sabe todo de todos. ¿Por qué tienes lo que tienes? Me llamó la policía y me ha informado de lo que tienes mío en tu casa. ¿Crees que soy una delincuente? No tengo ni una multa de tráfico. Que sea la última vez. Me da igual que me pidas disculpas. Eso lo tenías en tu casa. Mío y de mucha gente que trabaja en este plató. Me parece de muy mal compañero. Querías encontrar algo mío de la policía. Cuando me llamaron me asusté. Jorge a mí nadie me tiene que investigar si tengo cosas malas en la policía.Sí me voy a callar porque si no lo digo reviento. Ala pues a otra cosa mariposa. Aquí siempre lo mismo". Gustavo aceptó con mucha profesionalidad que el programa no le renovara el contrato y ahora será él el chivo expiatorio de una manera de hacer tele.
