Brad Pitt es uno de los actores más demandados a nivel internacional, con un enorme patrimonio y multimillonario. Su vida y la de los que le rodean ha cambiado por completo. Sin embargo, sus orígenes eran muy humildes. “Mi padre tenía una empresa de camiones. Cuando estaba en infantil, vivíamos en Springfield, Misuri. Allí crecí. Mi padre venía de un entorno muy pobre, pero tuve mucha suerte porque nunca pasamos necesidad. Mi padre estaba decidido a asegurarse de que no nos faltara nada. Quería darnos más oportunidades que las que él tuvo, una mejor oportunidad de una vida mejor. Lo hizo por nosotros”, detalla en una entrevista para ‘Parade’.

En su infancia no tuvo un hogar fijo, pero recuerda con mucha nostalgia la región donde creció con su familia. “Tuve un entorno familiar muy comprensivo que me dio espacio para explorar y descubrir cosas sobre mí mismo. De niño, preguntaba sobre mi historia familiar, sobre mi linaje. Realmente no sabíamos mucho. Había un montón de influencias, ideas y acentos diferentes que llegaban a este lugar”.
Brad Pitt tiene miedo a perder a las personas de su familia
Precisamente con esta frase, “una familia es una empresa arriesgada, porque cuanto mayor es el amor, mayor es la pérdida”, Brad Pitt vuelve a sus orígenes. A su familia y a la que él mismo ha construido. Si amas mucho a tu familia, a cualquier persona, también implica exponerte a sufrir mucho, especialmente si algo pierde o cambia, como por ejemplo cuando tus hijos se van de casa o tus abuelos o tus padres fallecen. Son pérdidas muy dolorosas, especialmente cuando ya no puedes volver a ver a esa persona. Has construido un núcleo que se rompe y ya nada vuelve a ser estable.
Cuando amas con fuerza das mucho de ti, te vinculas mucho a esa persona y tu familia se convierte en el pilar más importante. Amar es lo más bonito que hay para Brad Pitt, pero a la vez lo más doloroso. Por eso llama a la familia una empresa arriesgada. Hay pérdidas. Aún así para el actor compensa por todo lo vivido. Él es quien toma la decisión de amar de esta forma tan fuerte y tan bonito, y aunque eso tenga sus consecuencias, también se queda con todo lo bueno que ha vivido con esas personas y el legado que le han dejado. Al final es su historia y siempre van a permanecer esos recuerdos mientras él viva, es lo que deja la persona que se marcha.
