Julio es mes de bodas. Y nos encanta. Nos encanta que la gente que se quiere, se case. Y más si la boda es una boda sorpresa, cosa que no habíamos visto nunca en la vida. Hasta ahora. La primera boda-sorpresa de la historia.

La primera boda-sorpresa de la historia / Foto: Nonna Arruga

Hay una pareja que justo antes de que terminara el mes ha decidido dar el paso y vivir el día más bonito de sus vidas, un día que no olvidarán nunca, ni ellos, los protagonistas, ni toda la gente que los quiere, familiares y amigos, que no se perdieron la cita... Y eso que no sabían que iban de boda. Un bodorrio sorpresa y lleno de emoción, solo hay que verles la cara a los novios, y eso que, como dice ella, "Nuestros familiares y amigos íntimos pensaban que venían a nuestra fiesta de cumpleaños (que también)...¡Y al final asistieron a nuestra boda!". Hablamos de Meritxell Falgueras y Daniel Vázquez Sallés. Ella, sumiller, periodista especializada en vinos y rostro habitual de TV3, donde ha colaborado en muchísimos programas, y articulista de este diario. Él, escritor e hijo del difunto, querido y siempre recordado Manuel Vázquez Montalbán.

Vayamos por partes. Meritxell y Daniel, que llevan cuatro años queriéndose, que son pareja, que están enamoradísimos de la vida, tienen otro rasgo en común... celebran el cumpleaños el mismo día, el 30 de julio. Por este motivo, congregaron a toda la familia y amigos para celebrarlo con ellos este jueves 30 de julio, con una fiesta en Vallvidrera, en la casa de la suegra de Meritxell, y madre de Daniel, Anna Sallés, donde vivía con Manolo Vázquez Montalbán. En el caso de ella, Meritxell, celebraba su 45 cumpleaños. En el caso de él, una cifra más simbólica: 60 años, cambia de década. Y ahí los tenemos, todos los invitados yendo a una fiesta donde pensaban que verían soplar velas en dos pasteles de cumpleaños... Lo que no se esperaba nadie es que también habría tarta nupcial, metafóricamente hablando. Porque a mitad de fiesta, Meritxell, que iba vestida guapa, pero normal, se marchó... y volvió vestida de novia. Un vestido precioso y espectacular de Josep M. Peiró. Y luciendo un anillo espectacular, como se puede ver en estas fotos de Nonna Arruga.

Los novios, Meritxell Falgueras y Daniel Vázquez Sallés / Foto: Nonna Arruga
Los novios, Meritxell Falgueras y Daniel Vázquez Sallés / Foto: Nonna Arruga
La novia, Meritxell Falgueras, mostrando el anillo de casada y el tatuaje / Foto: Nonna Arruga
La novia, radiante / Foto: Nonna Arruga
La novia, radiante / Foto: Nonna Arruga
Meritxell, con su anillo / Foto: Nonna Arruga

"Después de ser platónicos, amigos de siempre, compañeros de medios y mi pareja hace cuatro años... Somos oficialmente marido y mujer". Y como muestra, un botón, o en su caso, un anillo. ¿Saben aquello de "¿Y el anillo pa' cuándo?", de Jennifer López? Pues pa' ahora. "Y este tattoo es nuestro anillo". Estupor de los invitados, todos con los ojos como platos. La pareja firmó oficialmente el 15 de junio, pero nadie sabía nada hasta ayer, que hicieron la puesta en escena. Solo lo sabían poquísimas personas: los padres de ella, la madre de él y sus respectivos hijos. Y la persona que ofició la boda, un buen amigo de la pareja. ¿Quién los ha casado? No podía ser otro que uno de los sumilleres más queridos y reconocidos de nuestra casa, amigo de Meritxell, feliz al casar a su amiga: "P. D. Si alguien es el ser más espiritual es Pitu Roca y por eso nos tenía que casar él. SOMOS UNOS VALIENTES". Pitu, de El Celler de Can Roca, exultante también de felicidad.

Pitu Roca, oficiando la boda / Foto: Nonna Arruga
Pitu Roca, oficiando la boda / Foto: Nonna Arruga
Pitu Roca, oficiando la boda / Foto: Nonna Arruga

Una boda donde hubo más sorpresas. No solo por el vestido de novia o el anillo. Los novios también se hicieron un tatuaje simbólico de este día: dos puntitos en uno de sus dedos, un tatuaje que llevan ambos y que mantenían oculto los días previos. Y más sorpresas, porque hubo una boda doble... Y es que los padres de Meritxell la semana pasada cumplieron 50 años de casados. Por este motivo, la sumiller les sorprendió y les hizo renovar los votos allí mismo, sin ellos saber nada. Quienes tampoco sabían que habría mariachis fueron los novios, un regalo de cumpleaños que les hicieron los tíos de Meritxell. 

Los padres de la novia, renovando sus votos después de 50 años casados / Foto: Nonna Arruga

En definitiva, una boda brutal, preciosa, bonita e inesperada. Una boda que cogió a todo el mundo con el pie izquierdo. La primera boda-sorpresa del mundo. Un cumpleaños-boda. Unos novios radiantes que continuarán viviendo living apart together, ella en Sants, él en Vallvidrera, y que ahora se van de viaje de novios a Canadá. Meritxell, Daniel, maravillosos. ¡Muchas felicidades y vivan los novios!