Bad Gyal significa bad girl, chica malota. Y hace ostentación siempre que puede siendo sexy, provocadora, hábil, avanzada, traviesa, lista. Es la artista catalana que más partido se sabe sacar, sin tener las cualidades artísticas de Rosalia, sin tener el físico ni la campaña potentísima de Aitana, es la tercera catalana en discordia. En España la han empezado a descubrir poco a poco. Gestmusic la hizo carne de imitación en Tu cara me suena, la bordó un cantante catalán, el triunfito Raoul Vázquez, y Tinet Rovira la quiso para la última Gala de los Goya. En Madrid hace conciertos y acaba de confiar a Equipo singular, una empresa de comunicación catalana, la promo de la gira. Su estilismo para salir de noche en Madrid no lo vende en su Instagram de  2,7 millones de followers sino en el de Equipo singular de solo 21 mil followers. Pocos fans de Bad Gyal la han visto vestida así, transparente en un local de la Diagonal de Barcelona, en la zona alta.

Bad Gyal transparente, Ig
Bad Gyal por Madrid, Ig

Deja entrever el tanga y las copas de los sujetadores sin tapujos, tal cual, malvada como es el nombre artístico de Alba Farelo. Eduard Farelo y Eva Solé tienen cinco hijos y todos han estudiado música, pero tres son artistas profesionales. Alba Farelo conocida como Bad Gyal e Irma Farelo, conocida como Mushkaa, y quedan Paula, Greta y el único chico: Bruno que también es músico.  En El Mundo alaban su look: "Este jueves -en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid-, Bad Gyal ha presentado su nuevo disco Más cara, junto a numerosos famosos, como María Pedraza, Chanel e Inés Hernand. No obstante, la estrella más brillante de la noche ha sido la cantante, quien se ha enfundado en un vestido absolutamente transparente". El diario no tiene ni idea de Barcelona y se confunde,  el look es en un restaurante con bar de copas y doscoteca de Barcelona, La Dama en Diagonal 423, esquina con Enric Granados. La dama es ella, la diva.

Bad Gyal en concierto en Barcelona, EFE

Hay una cuarta diva catalana que destrozó Bad Gyal hace tiempo: Leticia Sabater. Dos nombres muy catalanes de dos artistas nacidas en Vilassar de Mar y en Barcelona, catalanas por los cuatro costados, con una catalanidad diferente de Marina Rosell o Beth Rodergas. Son Bad Gyal y Leticia Sabater. Dos divas del espectáculo, que no solo cantan sino que organizan un show considerable por donde pasan. Cuidan su look, cabellera rubio platino larga y teñida, exuberantes, pocos ropa, voluptuosas. Pero un detalle: podrían ser madre e hija. Bad Gyal tiene 29 años y Leticia Sabater 60 años. Los treinta y un años de diferencia hacen que tengan públicos diferentes y caracteres diferentes pero comparten un gran sentido del espectáculo. Y en Cataluña lo que faltan son más guerras de divas. La más ida la que busca bronca, la más necesitada de titulares, la que reclama el foco: la Sabater. Le espetó "Bad, tú y yo nunca serremos iguales porque yo me hago una foto a cualquier hora y feliz. Si sigues diciendo estas tonterías muy poquito vas a durar en el mundo del espectáculo". Leticia, la Bad Gyal del Lidl.