Seguro que a muchos de vosotros, el Tió, Papá Noel o los Reyes Magos os han traído unos calcetines, una funda nueva para el móvil, unas entradas para ir al teatro o la camiseta de vuestro equipo favorito... A Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez no sabemos qué les habrán traído los Reyes, pero tampoco hace falta que les traigan nada, porque tienen una pastarrufa que no se la acaban. Probablemente mucha más que la que tienen los Reyes, por magos que sean.
El jugador portugués y su mujer no se están de nada, y ahora han añadido un nuevo capricho a la larga lista de gastos multimillonarios que ha hecho la parejita en su vida. Es lo que tiene ser una influencer tan cotizada y ser uno de los jugadores mejor pagados del planeta, con el sueldo brutal de Cristiano en el Al-Nassr y en patrocinios y anuncios. Después de 9 años de relación y muchos hijos, familia numerosa, a Cristiano y Georgina se les ha quedado pequeño su nidito de amor, y han decidido ampliar su patrimonio inmobiliario con dos villas de mega lujo en uno de los refugios más exclusivos del mundo (donde solo se puede acceder en barco o hidroavión) y por si no fuera suficiente, acaban de estrenar 2026 construyéndose la mansión más grande de toda Portugal, valorada en 25 millones de euros, tal como publica recientemente la revista Semana.

Una nueva residencia en el país de Cristiano, en una parcela de 12.000 metros cuadrados en la exclusiva urbanización Quinta da Marinha, en Cascais, una de las zonas residenciales más lujosas de Portugal, a pocos kilómetros de Lisboa (a 25 kilómetros), con 5.000 habitables. Y, evidentemente, todos los lujos imaginables e inimaginables: piscina exterior e interior, cine, gimnasio privado, garaje con capacidad para los 20 vehículos de alta gama del portugués y muchos más detalles para este refugio familiar de Cristiano, Georgina y sus hijos. Terrazas cubiertas, spa privado, sala de masajes, playa privada... Y atención al interior, porque uno de los espacios más alucinantes, por su tamaño, sería la habitación principal, donde duerme la parejita, que podría alcanzar los 300 metros cuadrados... Repetimos, 300 metros cuadrados, “Mide más que cualquiera de nuestras casas”, han dicho en Telecinco.
Seguro que con esa inmensidad, cuando hace su grito de "Siiiiuuuuu" seguro que resuena con el eco.