Este año se dará por culminada una gran parte de la obra de la Sagrada Familia, por lo menos la que respecta a las torres porque hasta 2034 se estará trabajando en la entrada del templo. Antonio Gaudí se alegraría de ver su gran obra de arte terminada. Para él nada en la naturaleza era por capricho. La naturaleza se basa en la ingeniería, arquitectura y matemática.
Él basaba todas sus obras en aprender cómo funciona, utilizaba leyes estructurales e imitaba formas eficientes. Dice que es la forma más económica porque estudia la forma de utilizar menos material, menos energía, menos esfuerzo, más durabilidad y más eficiencia. Si nos fijamos en la naturaleza, no desperdicia nada, debemos aprender eso en las construcciones.
Se podría comparar la filosofía del arquitecto Antoni Gaudí con un árbol. Por ejemplo, este ser vivo de la naturaleza se agranda en el tronco, donde sostiene todo el peso, en cambio las ramas son muy finas porque no necesita que sean más robustas. Se adapta al viento. Y no es simétrico por capricho, sino por necesidad.
Él ya predijo que sucederá en el futuro con las construcciones
La forma de los árboles la plasmó en sus arcos catenarios, su gran obsesión. Antoni Gaudí colgaba cuerdas y las dejaba caer por gravedad, luego les invertía la forma. Vio que la curva era más eficiente para soportar peso, y lo supo observando la naturaleza. Así diseñó arquitecturas que duran siglos, como se puede comprobar en sus construcciones, menos grietas y menos tensión.
Gaudí habla del “arquitecto del futuro” porque él ya sabía en aquel entonces que los recursos no serán infinitos, algún día se acabarían y habría que transformarse. Construir por construir es insostenible. La naturaleza ya resolvió problemas que el ser humano no deja de complicar.
En aquella época parecía que se había vuelto loco, pero en estos tiempos se entienden mucho mejor sus palabras. Él pensaba en una arquitectura sostenible, en un diseño ecológico, en biomimética y en eficiencia energética. “Si quieres construir bien, barato y duradero, deja de inventar tanto y aprende de la naturaleza, que lleva millones de años haciéndolo sin desperdiciar nada.”, sería el ejemplo de la enseñanza de Gaudí.
