Rosalía ya es una estrella mundial y nunca pasa desapercibida, pero Barcelona sigue siendo el refugio en medio de su apretada agenda. La capital catalana es la ciudad que la ha visto crecer, sobre todo en el ámbito profesional; es el lugar donde estudió, creó sus primeros proyectos y parece que, por mucho que la fama y el prestigio de la cantante crezcan sin parar, los catalanes siempre acabamos respetando su discreción. Son muchas las veces que los fans la han visto paseándose por la ciudad con algún amor, o sencillamente entrando en un restaurante para comer con su equipo. Esto es justamente lo que pasó un viernes 19 de diciembre al mediodía cuando Rosalía entró para comer en el lugar de moda de la ciudad: el Bar Bocata. La cantante estaba pasando unos días por Barcelona con Loli Bahía y escogió el establecimiento para una de sus citas. Un cliente que desde el Bar Bocata quisieron fotografiar con una publicación que se hizo viral al momento:

Rosalía en el Bar Bocata / Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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La aparición de Rosalía no pasó desapercibida y mucho menos para Roger Carandell y Juliana Canet, presentadores del Que no surti d'aquí, que coincidieron en espacio y tiempo con la cantante dentro del restaurante. Tal como explicaron desde el programa, no hubo ningún tipo de interacción; de hecho, el encuentro sucedía poco después de las virales declaraciones de Juliana Canet sobre la colaboración de la Escolanía de Montserrat y el catalán en la canción Magnolias. Sin embargo, unos cuantos meses más tarde, Quim Crespo, el propietario del Bar Bocata, ha explicado en el programa de radio La Treva de SER Catalunya cómo vivieron la llegada de Rosalía al establecimiento. Una reserva secreta que se resolvió por sorpresa. Atento.

Quim Crespo, propietario del Bar Bocata en 'La Treva' de SER Catalunya / YouTube

Quim Crespo conversaba con Amparo Pérez, Uri Mora y Aitana Romà, los presentadores de La Treva de SER Catalunya y explicaba la llamada que recibieron por parte del equipo de Rosalía: "Recibimos una llamada una hora antes de que llegue ella, pero no nos dicen que es ella, nos dicen que… No recuerdo el nombre; nos dicen que vendrá una actriz, Violeta; nos dicen que vendrá Violeta Mangriñán. No nos llama ella, sino que nos llama su representante y nos dice que vendrá Violeta". No se trataba exactamente de una actriz, tal como le corrigen los presentadores; Violeta Mangriñán es una influencer y televisiva de Mujeres y Hombres y Viceversa y que fue el nombre de referencia para hacer la reserva. Ahora bien, tal como avanza el propietario, Violeta Mangriñán nunca fue al local, quien llegó fue Rosalía: "Nosotros le decimos si quiere una mesa normal o cómo, y sí, sí una mesa normal, pues le hacemos la reserva y al cabo de una hora aparece Rosalía. Nosotros intuimos que era un aviso fake por parte del agente de Rosalía para que tuviera una mesa, pero realmente se sentó aquí detrás; estaba en medio del local, no estuvo ni camuflada ni escondida ni nada, en medio de todo el mundo", continúa explicando Quim Crespo.

Acto seguido, Quim también revela cómo fue el detrás de cámaras del famoso vídeo error donde podemos ver a Rosalía con el logo del restaurante en la frente: "Ella llega muy tarde y pide mucha comida. Entonces el bocadillo de butifarra no se lo acaba y lo pide para llevar y cuando lo pide para llevar, yo le llevo con el bocadillo y unas pegatinas. Al cabo de un minuto o dos, le vuelvo y le digo: "Osti, nos podríamos hacer una foto", y en lugar de hacer una foto, ¿sabes cuando pulsas el botón del iPhone que hace vídeo?, pues es cuando sale el vídeo y ella tiene el logo aquí y yo me equivoco y le digo: "Osti, perdón!", y ella va con la pegatina del Bar Bocata en la frente, y fue muy chulo". No sabemos si fue el error de Quim de querer hacer una foto, la espontaneidad de Rosalía de ponerse una pegatina en la frente o el detalle del restaurante de llevarle las pegatinas, pero fue el combo perfecto para hacer que el Bar Bocata todavía sea más popular.