Merece mucho la pena escuchar el programa Les dones i els dies de Catalunya Ràdio. Un espacio donde encontramos excelentes conversaciones protagonizadas por mujeres extraordinarias, que han ejercido su profesión de manera brillante y que comparten con los oyentes aspectos de su vida que a menudo, hacen pensar, y a más de uno, debería hacerle caer la cara de vergüenza. Es lo que nos hemos encontrado con una intérprete superlativa, una actriz maravillosa que hace muchos años que regala a los espectadores, tanto de televisión como de teatro, todo su inmenso talento. Una actriz y directora valenciana muy querida por el público catalán. Hablamos de Isabel Rocatti, inolvidable en sus papeles de 'Marcela' de Ventdelplà o 'Victòria' en Temps de silenci. Y no solo. También la hemos visto, en televisión, en 39-1, Tres estrelles o La que se avecina. Y recientemente, la hemos disfrutado en la gala de 'Catalunya aixeca el teló', el inicio de la temporada teatral catalana.

Su currículum en teatro, es aún más de traca: La ratonera, Lisístrata, L'hostalera, Un dia, El perro del hortelano, Antoni i Cleopatra y tantas otras. Justamente hablando de su experiencia sobre los escenarios admite que siempre ha tenido compañeros maravillosos, pero que en dos ocasiones ha sufrido comentarios machistas lamentables y abyectos. Comentarios indecentes dirigidos a ella, solo por el hecho de ser una mujer. Explica que a lo largo de toda su extensa carrera "solo he tenido un par de momentos en los que se me ha gritado en contra por ser mujer".

Rocatti recuerda cómo una vez participó en una obra de teatro protagonizada de manera exclusiva por ella y un colega actor, un partenaire masculino, los dos solos, todo el rato sobre el escenario... ¡durante 3 horas!, que se dice pronto. "Un hombre y yo, con un nivel bastante equilibrado. Quizás él un poquito más de carrera que yo", dice sincera, "pero muy equilibrados. Tres horas que estábamos los dos 'tacatacatacataca'", dice, haciendo ver que hablaban durante todo el rato. Un esfuerzo, un trabajo y una preparación interpretativa de máximo nivel. Y Isabel se entera "de que él cobraba bastante más que yo. Yo toda fuerte, bajo a producción y digo: 'Escucha, que yo estoy tres horas igual en el escenario'". ¿Qué respuesta recibió? Primero, de trileros, de dónde está la pelotita: "'No, Isabel... porque tal y cual'... dan vueltas. Hasta que al final se puso de pie y gritó: '¡No! ¡Porque eres una mujer!'... me soltó un grito...", ya sin excusas, caretas fuera, el productor soltó todo el machismo que llevaba. Y la otra ocasión, "a la hora de probarme la ropa, la actriz a la que yo sustituía iba con una minifalda. Yo tenía unas piernas normalizadísimas, muy estupendas en aquel momento, y se me vieron y me dice: '¡Falda hasta los pies! ¡Ya! ¡Y las piernas no se tienen que ver!'":
Isabel Rocatti, una actriz, y una mujer, maravillosa. Y los que le gritaron por el hecho de ser mujer y le vomitaron las toscas explicaciones, unos impresentables y unos machistas.