A Andrea Ropero hace tiempo que la ven los espectadores de La Sexta participando en diferentes programas. Una vez fichó por la cadena de Atresmedia, esta periodista aragonesa presentó La Sexta Noche o las Campanadas junto a Alberto Chicote, hasta que abandonó el programa para ir a formar parte de la troupe de Wyoming en El Intermedio, donde a menudo hace de reportera de calle especializada en información política. Pareja del también periodista y presentador Iñaki López, con quien copresentó justamente La Sexta Noche, tienen dos hijos, Roke y Jara, de 9 y 3 años respectivamente.

Y justamente cuando iba por la calle con sus dos hijos vivió una situación muy desagradable que ha compartido en una entrevista con el diario El País. Ropero observa lo que todos vemos los últimos tiempos en la sociedad, esas lapidaciones públicas en redes, esos insultos, barbaridades y amenazas constantes, fruto de lo que también se ve día sí, día también entre la clase política española o en los medios. Insultos, amenazas... parece como si últimamente, todo valiera. Hablando de redes sociales, reconoce que tiene bloqueados a diferentes agitadores de la ultraderecha porque "cada dos por tres" le echan encima "a toda la tropa". Y no solo bajo el anonimato de redes. También en plena calle, a plena luz del día... e yendo con sus hijos de la mano.

Explica que en la calle ha vivido "momentos desagradables". Y como muestra, un botón, qué le pasó una vez con un hombre, un desconocido, "un señor" que, "en presencia de mis hijos y a plena luz del día, me gritó 'hija de puta'. Me dolió por mi hijo porque tuvo que presenciar esa escena". Un comportamiento miserable y repugnante, fuera sola, pero aún más, en compañía de dos niños pequeños, que responde, según ella, a un hecho muy claro: "Es fruto de la crispación y de que algunos políticos hayan normalizado el insulto. ¡No todo vale! No es normal que se llame 'hijo de puta' al presidente del Gobierno. Los ciudadanos merecemos más nivel", dice, recordando cuando Isabel Díaz Ayuso desbarró en el Congreso de los Diputados mientras escuchaba al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y se le vio cómo claramente le decía "Hijo de puta", aunque después vino con la milonga aquella cobarde de que había dicho "me gusta la fruta".

Ropero ha recordado también al acosador que tenía en redes sociales, denunciado y detenido posteriormente por la Policía, y después condenado: "No se metía conmigo por mi físico o mi forma de hacer periodismo, me amenazaba con que iba a aparecer muerta. Le condenaron a una orden de alejamiento y la incapacidad de comunicarse conmigo durante un tiempo, pero sé que luego ha seguido acosando a otras periodistas".