Ana Rosa Quintana vive la que probablemente sea su última temporada haciendo el matinal de Telecinco. Su competidora Silvia Intxaurrondo la hunde cada día en audiencia, llegando a duplicarla en algunas comunidades. La fórmula era sencilla: no ser Susanna Griso, es decir, haciendo información en lugar de propaganda. Todos los programas de Ana Rosa están fracasando uno tras otro, TardeAR cancelado, El tiempo justo y Vamos a ver a punto de seguir la misma suerte y ser fulminados, Fiesta en fin de semana haciendo añorar Qué tiempo tan feliz que como mínimo gustaba a la Tercera Edad. Y el buque insignia, El programa de AR, muriendo en directo de audiencia y de interés.

Ana Rosa Quintana y Alejandro Fernández, Telecinco

Una de las tareas más pesadas de los programas de Quintana es ser "el reportero catalán". Miquel Valls lo fue muchos años hasta que se hartó y aceptó ser presentador de Espejo público. Vive mucho más feliz. Mayka Navarro es más potente que Quintana y puede hacer lo que quiere. Pero el actual reportero catalán, Alejandro Rodríguez, ha caído en el servilismo más rancio a Quintana y su programa catalanófobo. Acaba de recibir una avalancha de críticas feroces por responder de malas maneras al tuit de un padre preocupado que llevó a la hija pequeña a Urgencias y la médica del CAP cuando oye "Me duele la pierna" o una queja similar del la niña responde "Háblame en castellano que no te entiendo". Este es el enésimo incidente catalanófobo en la asistencia primaria en Cataluña: "Tenemos la niña enferma. Nueva pediatra en el CAP. Argentina. No ha hecho ni el esfuerzo de aprendre cuatro palabras en catalán. Mi hija no entiende nada. Un médico que no habla la lengua del paciente es un veterinario".

El reportero de Ana Rosa, barcelonés, perfectamente bilingüe, ha trabajado en la TV en catalán, por ejemplo en Trencadís de 8tv cuando la cadena de Godó se asoció con Telecinco, o en betevé. Nunca ha puesto un pie en TV3. Ahora que es chico de Telecinco Alejandro se dedica a señalar a niñas que no hablan correctamente el castellano en el médico:

Alejandro Rodríguez, catalán y catalanófobo, Ig

El tal Alejandro, de todo el tuit del padre catalanohablante, que podía no haber comentado, elige la frase "Mi hija no entiende nada" con dos emoticonos de vergüenza ajena y de sudar ante un ridículo. Es decir, que el foco no lo pone donde debe, en la argentina adulta y médica que ofrece atención al público en Cataluña y no entiende "tengo fiebre me duele la cabeza" sino en la menor acusándola poco menos que de analfabeta por no pasarse al castellano para hablar con un adulto en Cataluña. Hay que ser muy mediocre para poner el acento en la menor y no en la médica. En redes, como no podía ser de otra manera, han destrozado al buscabroncas de Alejandro:

El tal Alejandro debería vigilar a la hora de poner niñas muy pequeñas bajo el foco. Y si no lo entiende, que se imagine la escena al revés: una médica catalana que se niega a hablar en castellano a una niña de 4 años en Cataluña cuando va a urgencias y le dice "Me duele la cabeza" y la doctora le dice "No entenc res del que xerres". Ana Rosa Quintana le habría dedicado 35 programas. Quintana como siempre, fichando lo peor de cada casa.