Albert Einstein nunca fue entendido. En 1921 le premiaron con el Nobel de Física por su Teoría de la Relatividad, que nadie en la Academia Sueca entendió, muchos la juzgaron de inútil y casi todos creyeron que era imposible de demostrar. Es paradójico que la persona que puso orden al caos viviese en un caos constante en su entorno privado. El físico se había separado de su primera esposa, no tenía relación con su primera hija, nunca volvió a saber nada de ella, estaba perdiendo el contacto con sus otros dos hijos. Estuvo a punto de casarse con su prima, que fue su amante antes del divorcio, y a la que siempre le sería muy infiel.

Albert Einstein Head
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Einstein no recibió ni un centavo de aquel premio porque había pactado con su mujer que todo el dinero sería para ella en concepto de divorcio. La mujer recibió el dinero y compró con él tres propiedades.

Estaba muy enamorado de Mileva, se consideraba su primer gran amor. Se habían conocido en 1896, ella era una matemática brillante, tres años mayor que él, serbia, feminista y de izquierda. La familia del alemán se opuso a esta relación, ya que pensaron que alguien como ella le haría fracasar y no llegaría a nada.

Albert Einstein se enamoró de su amante 

Al tener a la familia en contra aún se enamoraron más, por el simple hecho de llevar la contraria. Tuvieron a su primer hijo sin estar casados, algo que estaba muy mal visto n aquella época. La joven se marchó a su tierra a dar a luz, mientras que Einstein le escribía cartas. “¿Está sana? ¿Llora convenientemente? ¿Cómo son sus ojos? ¿A cuál de nosotros se parece más? ¿Quién le da la leche? ¿Tiene hambre? Debe ser completamente calva. Todavía no la conozco y la quiero tanto”, escribió Einstein a Mileva, desde Suiza. “El único problema que nos quedaría por resolver sería el de cómo tener a nuestra Lieserl con nosotros (...) No quisiera tener que renunciar a ella”. 

Se cree que la niña pudo haber sido dada en adopción o murió a los dos años por una enfermedad. Se la tragó la tierra y su padre nunca la conoció. Nunca se hallaron documentos de defunción.

Cuando Mileva volvió tuvieron a sus dos hijos, pero en aquella época ella se sentía en la sombra de su marido, que ya empezaba a adquirir notoriedad. En septiembre de 1909 le escribió a su amiga Helene Savic: “Ahora él es el mejor de los físicos y le rinden muchos honores. Con toda esa fama, tiene poco tiempo para su esposa”.

Sin embargo, Einstein ya no era tan cariñoso con su mujer porque tenía una amante, y encima era su prima, tres años mayor que él.

einstein
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