Con esta frase, Albert Einstein se aparta de esa visión más científica para hablar de una forma más cercana, íntima y humana. Para él, en la juventud, la soledad es dolorosa. En esa etapa de la vida nos estamos construyendo, buscamos pertenecer a un grupo, necesitamos validación de otros, el “yo” no está definido. Por ello en esta época, la soledad se rechaza, es una falta, se entiende como ausencia, como un fracaso social de la persona. En este momento se necesita de alguien que nos ayude, que nos guíe, todavía no sabemos bien quiénes somos sin los demás, por este motivo estar solo duele.

Albert Einstein a l'estació de França de Barcelona
Albert Einstein a l'estació de França de Barcelona

En la madurez, la soledad se entiende más como una elección de la persona. Con una cierta edad la identidad de cada persona está más que consolidada, disminuye la necesitad de aprobación de otros porque ya no importa el que dirán, aumenta el autoconocimiento. Ya no entendemos la soledad como un abandono, es tu espacio, un merecido descanso, un silencio. No estás solo porque nadie te quiera, sino porque a ti te basta contigo mismo. Has aprendido a quererte y valorarte.

En la madurez una persona se valora más y busca su espacio 

Hay que diferenciar dos conceptos en la teoría de Einstein. Él se refiere a esa soledad elegida porque alguien necesita su espacio y se aparta, no habla de aislamiento impuesto. Son dos conceptos totalmente diferentes.

El aislamiento produce carencia, dolor, exclusión. Mientras que la soledad es intimidad, reflexión y libertad. La madurez puede transformar una cosa en la otra.

Cuando eres joven siempre te cuestionas. Si te ves solo crees que hay algo que es culpa tuya, te juzgas, te comparas con otros y eso te produce angustia. En cambio, una persona adulta solo piensa “qué bien este rato sin ruido”.

Albert Einstein era una persona que pasaba largos periodos de tiempo en soledad para pensar, pero era una soledad elegida. Pensaba, imaginaba, caminaba y escribía. La soledad era una condición del pensamiento profundo, la definía como un espacio de libertad intelectual. Solo es posible llegar a este nivel cuando no temes estar contigo mismo.

Albert Einstein Head
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