En el contexto “hablo a todos de la misma forma, ya sea el basurero o el presidente de la universidad”, Albert Einstein no habla de educación, clases sociales ni respeto, sino de igualdad humana. Para el científico, el valor de una persona no recae en su estatus social, su título o su cargo, sino de la forma en la que trata al resto de personas. Para él, un basurero, un profesor, un político o un rector universitario merecen el mismo trato, el mismo respeto y la misma atención. No son iguales en funciones, pero son iguales en dignidad.

Albert Einstein Head
Albert Einstein Head

Einstein huía del autoritarismo, detestaba el clasismo intelectual y desconfiaba profundamente de las jerarquías. Él mismo era científico y sabía que eso no quería decir que era mejor que otro. Para él un cargo no garantiza sabiduría ni un título garantiza humanidad. Puedes ser una persona muy inteligente, pero si no tienes humildad no eres nadie.

Una persona inteligencia es quien tiene educación y trata a todas las personas por igual 

Da igual que hayas estudiado o que dinero tengas, incluso de que país seas o tu condición sexual, nadie merece ser tratado como inferior. Todos somos iguales. Por ejemplo, una persona que trata con superioridad o cierto desprecio a una persona de limpieza, está asumiendo que el trabajo de esa persona define su valor. También es una forma de desigualdad el lado opuesto. Cambiar el tono o mostrarse exageradamente respetuoso también es una forma de desigualdad. Einstein habla de la misma forma a ambos porque no se arrodilla ante el poder.

Por tanto, toda persona merece el mismo trato por la simple base de ser una persona. Nadie es superior por saber más o menos que otra persona, ni tampoco por ostentar un cargo de mayor responsabilidad. El respeto no se gradúa según conveniencia.

Esta teoría encaja perfectamente con su pensamiento. Él valoraba la imaginación por encima del estatus, defendía la libertad individual y se oponía a la obediencia ciega. Pensar por uno mismo incluía no inclinarse ante jerarquías artificiales.

Tratar al basurero o al presidente de la universidad de la misma forma, no es rebajar a uno ni alabar al otro, es tratarlos por igual.

einstein
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