Las tiendas de la marca de relojes Swatch este sábado han quedado completamente colapsadas de aficionados de la relojería que hacían cola para comprar alguna de las piezas de la colaboración Swatch x Audemars Piguet. Justo este sábado salía a la venta una colección limitada de relojes de bolsillo junto con la marca de relojes suiza de lujo, que tenía a muchos compradores haciendo cola desde hacía incluso cinco días. Tanto en las tiendas de Barcelona, la de paseo de Gràcia y la de Illa Diagonal, como también en las de Madrid, se podían encontrar compradores acampados justo delante del establecimiento para asegurarse una de las piezas.
Los 'Royal Pop' salían a la venta este sábado 16 de mayo con un precio que oscilaba entre los 385 y los 400 euros, y solo unas horas más tarde de abrir las puertas de las tiendas, ya se podían encontrar muchas de las piezas en webs de reventa por 3.000 o 4.000 euros. Los relojes se agotaron y muchos de los compradores que hacía días y horas que acampaban se quejaron a los responsables del establecimiento. Y es que, a pesar de estar en la tienda días antes, no había servido para nada, ya que la marca nunca fue muy clara con la cantidad de relojes que tendrían en venta. La tensión del ambiente hizo que tuvieran que intervenir la Guardia Urbana y los Mossos en la tienda de Barcelona. En Madrid hubo la misma tensión, y quien vivió la experiencia y el disgusto completo fue ni más ni menos que Alba Carrillo. Atentos.
La televisiva y modelo Alba Carrillo se ha viralizado en las últimas horas por un vídeo suyo donde mostraba su enfado y su lamento a una de las trabajadoras de la tienda Swatch después de haber estado acampando toda la noche y haberse quedado sin uno de los relojes."Habéis engañado a todas estas personas, ¡no tenéis vergüenza! ¡Habéis dicho que teníais 200 y pico relojes!", gritaba Alba Carrillo delante de todos los que tenían las manos vacías, entre ellos, Lucas, su hijo. Este es el vídeo completo:
La noche anterior a la venta oficial del reloj, Alba Carrillo publicaba vía stories que su hijo Lucas tenía unos ahorros guardados para esta pieza de bolsillo y que su ilusión por conseguir uno de los relojes era tan grande, que habían decidido ella y la abuela de Lucas acompañarlo toda la noche a acampar delante de la tienda. Alba Carrillo publicaba vídeos de su hijo junto con más chicos que también iban a pasar la noche allí y hacía un poco de broma de la situación. Sin embargo, a la mañana siguiente borraba los stories y horas más tarde, su público se enteraba del disgusto a través del famoso vídeo de ella enfadada en la tienda. Como era de esperar, Alba Carrillo no se iba a quedar de brazos cruzados, y después de una buena siesta, decidía narrar toda la versión de sus hechos y su indignación vía stories:
Alba Carrillo explicaba al detalle cómo habían sido los hechos y denunciaba la especulación que se había hecho alrededor de esta venta y por último, pero no menos importante, escribía la siguiente reflexión: "Lo positivo de todo esto: que mi hijo no se ha gastado sus ahorros en esta guarrería de plástico que es fea como un demonio y no se puede ni poner en la muñeca. Creo que, después del disgusto, hemos tenido hasta suerte" .
Alba Carrillo siendo icónica una vez más.
