Hablar de Ferran Adrià es hablar de uno de los mejores chefs de la historia, si no el mejor. Para nosotros, para la inmensa mayoría de la gente (especialmente, los que tuvieron la suerte de ir alguna vez a degustar las obras de arte de El Bulli) y para sus colegas de profesión, no hay duda, pero él, que además de un genio es un tipo modesto, cuando le han preguntado recientemente por esta cuestión, y le han ido planteando diferentes opciones, se ha mojado y ha considerado que el número 1, por lo que significó, por la época, por todo, fue Auguste Escoffier. Fue el resultado de un juego al que se prestó cuando fue al pódcast Fuera de carta, donde le iban planteando diferentes elecciones entre cocineros cinco estrellas de fama mundial. Un ejercicio simpático, sin malicia, en el que Ferran Adrià también eligió al cocinero más creativo que hay hoy en día, según su parecer: su hermano Albert:
Una conversación extraordinaria, donde no fue este el único momento donde pusieron a prueba al chef catalán. También le pusieron encima de la mesa que eligiera los 5 mejores restaurantes de Barcelona... cosa complicadísima, dada la grandísima variedad y la excelente calidad de muchos establecimientos, con algunos de los chefs más talentosos del mundo entre sus fogones. Pero si una cosa ha demostrado Adrià es que se moja. Y lo ha vuelto a hacer, como siempre, con su sorna, su sinceridad y sus pertinentes explicaciones. Cuando le preguntan, tal cual, por los restaurantes favoritos que tiene él en Barcelona, empieza justificando que "tengo que decir siempre los 'bullinianos', ¿no?", dice, socarrón. Los restaurantes que beben de la esencia de El Bulli, con chefs que han heredado lo que allí aprendieron y ahora lo ponen en práctica en sus locales. Dice 5 y empieza por el Enigma de su hermano Albert Adrià, en la calle Sepúlveda, en pleno Eixample.
Sigue por el Dos palillos de Albert Raurich, en Ciutat Vella.
El Come de Paco Méndez, en la avenida Mistral...
...El Estimar, de Rafa Zafra, también en Ciutat Vella:
O el Disfrutar de Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, de la calle Villarroel, "y lo siento por los otros amigos míos, pero...". Un Ferran que más allá de los restaurantes bullinians, como él ha definido, tiene muchísimos más lugares de cabecera, muchos más restaurantes que solo cinco. Es lo que tiene haber ido a muchos lugares y tener mucha gente a quien quiere y que le quieren. Asegura que "tengo una lista de 100 restaurantes. No son los mejores: son los que yo voy. A veces, porque son al lado de mi casa, con diferentes precios. Así que puede ser un sitio de menú, normal, de barrio, a un sitio de alta cocina. Hay muchos sitios". Un Adrià que dice que no los nombrará a todos, pero tiene claro que "Barcelona está como nunca en su término medio alto. El tema creativo es más complejo, estamos muy bien":
Ferran Adrià, un genio, como siempre.
