Nacho Palau se juega esta semana su continuación en ‘Supervivientes’ junto a Anabel Pantoja. Los dos están nominados y uno de ellos no llegará a la gran final que se celebrará en los próximos días. El escultor aceptó la propuesta de participar en el reality tras pasar por unos duros momentos económicos agravados por la pandemia. El joven trabajaba en una residencia de personas mayores como cocinero. Nacho Palau está dispuesto a darle un buen futuro a sus dos hijos, además continúa su lucha con Miguel Bosé para que los cuatro hijos tengan las mismas comodidades y puedan vivir juntos.

El valenciano prometió que en esta aventura no iba a hablar en ningún momento de Miguel Bosé, sin embargo, esta semana cruzó ‘el puente de las emociones’ y no pudo controlar sus sentimientos. Los abogados del cantante están muy pendientes del concurso de Nacho Palau por si deben tomar medidas legales.

Nacho Palau MEDIASET
Nacho Palau MEDIASET

Nacho Palau se sincera en el puente de las emociones 

Nacho Palau confesó que estaba enamorado de nuevo. “Es un ángel, un tío que me ha sabido llevar, que ha aguantado mucho. Lo adoro, lo quiero muchísimo y me espero durar muchísimos años más con él”, confesó.

Nacho Palau SUPERVIVIENTES
Nacho Palau SUPERVIVIENTES

No obstante, y aunque las cosas no acabaron bien entre ellos, Miguel Bosé sigue siendo una persona muy importante en la vida de Nacho Palau. El concursante habló con Marta Peñate sobre cómo habrá encajado Miguel Bosé la noticia bomba que acababa de confesar. “¿Cristian?, ¿habrá flipado cuando dijiste su nombre, no?, dijo sorprendida la canaria. “Totalmente. No creo que se haya cabreado, pero hostias…habrá flipado en colores. Pero es lo que hay… yo me siento tan bien. No es como salir del armario, pero es la primera vez que hablo de que echo de menos a alguien”, añadió Palau.

Nacho Palau estaba preocupado por la repercusión que pudiesen tener sus palabras. “A lo mejor si Miguel está en Madrid van a preguntarle”, comentó el concursante. Incluso creyó que el cantante podría estar celoso: “Sí, es posible, son muchos años viviendo juntos…”