Confieso mi debilidad por las bodas. Sí, soy consciente de que para muchos de vosotros, cuando os invitan a una boda de la que no os podéis librar, es como una condena. Muchos huyen de las bodas como los gremlins del agua, pero qué queréis que os diga, a mí, eso de gritar "¡Viva los novios!", eso de lanzar arroz y pétalos, eso de hacer volar las servilletas cuando entran los novios al comedor, eso del baile y la fiesta, eso de los parlamentos que te hacen saltar las lágrimas, me hace feliz. Y sé que no soy el único. Llámame hortera...Y a mucha honra. Pero todavía hay una cosa que me gusta más que las bodas de toda la vida... las bodas diferentes, originales, las que te sorprenden. Cuando eso pasa, cuando vas a una boda de algún familiar o amigo y no es como te esperas, y que te lo pasas en grande, es maravilloso. Una sensación que acaba de vivir una de las actrices más queridas de Catalunya, descubierta hace muchos años y que nos enamoró cuando la vimos salir, muy joven, en Poble Nou, haciendo el papel de 'Júlia', la novia del hijo mayor de los 'Aiguader', 'Ferran' (Joel Joan). Hablamos de la gran Irene Montalà.



Después de aquel primer papel que nos enamoró a los espectadores catalanes, ha seguido un firme currículum en cine y televisión. Hija de la gran Mercè Montalà, a Irene la hemos visto en Rosa, Estació d'enllaç, Sitges, Laura, Temps de silenci, Mirall trencat, Cuéntame cómo pasó, Mar de fons, Herederos, El internado, El barco, Hermanos, Nit i dia, Félix, Historias para no dormir, Amic/Amat, Una casa de bojos, Tu vida en 65', La mujer del anarquista, Perdona si te llamo amor y tantas otras

A Irene, aparte de su trabajo, hay otra cosa que le apasiona: sus amigos. Y aún diríamos más: las bodas de sus amigos. En mayo hará un año que fue testigo directo de uno de los mejores días de su vida: la boda de su mejor amiga en el Delta del Ebro: "Mi mejor amiga se ha casado. Amigas literalmente de toda la vida. Inseparables. Nunca me han temblado tanto las piernas al hablar en público y tampoco me había pasado nunca dos días seguidos llorando de alegría. Es increíble como esta emoción te pilla desprevenida cuando crees que tú para estas cosas ya tienes callo. En fin, viva vosotros, Helena y Paco. Y viva el amor. Qué finde tan guay", decía emocionada.

Y ahora, un año después, a por otra. La actriz ha vuelto a ir invitada a una boda muy especial de dos buenos amigos. Un enlace que, en palabras de la propia Irene, ha sido "la boda más divertida jamás contada. Distinta, personal, emotiva y divertida hasta decir basta. Larga vida a los novios. Os quiero y quiero que volváis para ver pelis de terror juntos y comer hamburguesa. Viva el amor y viva vosotros. Sois increíbles".


Unas palabras desde el corazón de Irene a la pareja de novios, que después de casarse en el Ayuntamiento de Barcelona, guapísimos los dos, de rojo, celebraron una fiesta loca, como toca. Un festorro lleno de sonrisas, caras de felicidad máxima, los novios, radiantes, y los invitados, orgullosos y pasándoselo pipa. Aquí tenéis una recopilación de la noche inolvidable que vivieron Irene, sus amigos y el resto de invitados a una boda que no olvidarán nunca, con bingo incluido, o con la actuación de Rebeca, la de Duro de pelar:







Viendo las imágenes, da envidia. Seguro que se lo pasaron en grande. Como dice Irene, "Viva el amor y viva vosotros". Irene Montalà, maravillosa. Y los novios, también.