Los primeros días del año se viven intensamente en Zarzuela... y muy lejos de ella, en lo que respecta a los Borbones. El rey Felipe en un acto militar celebrado el día de Reyes, este martes 6 de enero, uno de aquellos actos que tanto le gustan y después, yendo a comer el Roscón de Reyes a casa del suegro, donde se encontró también a su cuñada y salió con cara de pocos amigos. Pero es que el día antes, lunes 5 de enero, el protagonista fue su padre, Juan Carlos. El rey emérito volvió a celebrar su cumpleaños, 88 primaveras, que se dice pronto, y nuevamente, lo hizo en la distancia, muy lejos de su hijo, su nuera y sus nietas.

Juan Carlos I en Abu Dabi
Juan Carlos I en Abu Dabi

El emérito sopló las velas nuevamente en su retiro dorado en los Emiratos Árabes, en Abu Dabi, donde su hijo Felipe lo envió hace años para que no estorbara. Y allí, lejos del núcleo duro de la casa real, lejos de los monarcas, de la heredera y de la infanta Sofía (también lejos de su esposa Sofía), Juan Carlos ha celebrado su nuevo aniversario con los miembros de la familia que todavía lo toleran y tienen gestos detallistas con él. Por ejemplo, sus inseparables hijas, las infantas Elena y Cristina, que no dejan solo a papi y que siempre se han mantenido fieles a su persona. Unas infantas que han ido hasta allí acompañadas de sus hijos. Así, el emérito ha podido tener cerca a la gran mayoría de sus nietos. Froilán -que vive en los Emiratos Árabes con el abuelo desde hace tres años-, pero también su hermana pequeña, Victoria Federica, y los cuatro hijos de Cristina e Iñaki Urdangarin: Juan, Pablo, Miguel e Irene. Una imagen similar a alguna de tiempos atrás, como esta.

Juan Carlos acompañado de su familia en Abu Dabi
Juan Carlos acompañado de su familia en Abu Dabi

Falta, pero, una invitada de excepción. Y es que el hijo mayor de Cristina e Iñaki, Juan, ha ido bien acompañado. De un tiempo a esta parte, sus hermanos Pablo y Miguel ya han presentado en sociedad a sus parejas, Johanna Zott y Olympia Beracasa, pero el mayor de los cuatro hermanos todavía no le había presentado a su novia al abuelo... Hasta ahora. Un regalo inesperado el que le ha hecho su nieto mayor a Juan Carlos, el de presentarle formalmente a su compañera, la canadiense Sophia Khan, que también ha viajado hacia Abu Dabi para conocer al patriarca de la familia y rendirle homenaje. Una novia que trabaja a su lado para Alejandro Agag, yerno de Aznar.

Un regalo sorprendente, que poco se esperaba, un regalo inmaterial que seguro que habrá significado mucho para él, ya que un año más se ha hecho más que evidente el silencio y la voluntad firme de denigrarlo que tienen su hijo y su nuera, que llevan tiempo evitando que Juan Carlos coincida más de lo estrictamente necesario con sus nietas Leonor y Sofía. Y a este paso, seguro que el emérito ve muchas más veces a Sophia Khan que a sus propias nietas.