La situación de Iñaki Urdangarin tras su divorcio de la infanta Cristina ha generado una gran preocupación, no solo en su entorno cercano, sino también en la familia real, en especial para su exesposa, Cristina. Desde que fue imputado por el caso Nóos, la vida de Urdangarin cambió de manera drástica. El distanciamiento de la familia real, en particular del rey Felipe VI y la reina Letizia, fue una consecuencia directa de este escándalo, afectando profundamente a la relación de Cristina con su familia.
Con la ruptura de su matrimonio en 2022, al quedar expuesta su relación extramatrimonial con Ainhoa Armentia, los problemas de Urdangarin, tanto emocionales como psicológicos, se han hecho más evidentes. Según fuentes cercanas, el exduque de Palma comenzó a experimentar un trastorno mental severo tras su ingreso en prisión, lo que lo llevó a un estado de desconcierto y alejamiento de su entorno, incluidos sus propios hijos: Juan, Miguel, Pablo e Irene Urdangarin.
Iñaki Urdangarin no es el mismo de antes del caso Nóos
El entorno de la infanta Cristina y personas cercanas a la Casa Real han expresado su preocupación por el profundo cambio que ha sufrido Iñaki. Según ha informado la periodista Silvia Taulés, Urdangarin ha pasado de ser un hombre activo y carismático a alguien que muestra signos de inestabilidad emocional y desconcierto. Este cambio ha sido tal, que incluso el rey Juan Carlos I ha comentado en su círculo cercano que Urdangarin "no es el mismo de antes". La transformación de su carácter es evidente, y quienes lo conocían bien aseguran que ahora es un hombre "trastornado".
Uno de los aspectos más alarmantes para la infanta Cristina es que, pese a haber decidido finalmente divorciarse de Urdangarin, sigue preocupada por su bienestar. Cristina, según fuentes cercanas, ya había notado el deterioro mental de su exmarido mucho antes de que saliera de prisión. A pesar de sus diferencias y de los dolorosos episodios que llevaron a la ruptura de su matrimonio, sigue siendo el padre de sus hijos, y esto sigue siendo crucial para ella.
Comportamientos extraños de Iñaki Urdangarin
El cambio radical de Urdangarin también se ha manifestado en su obsesión religiosa. Según varios informes, Iñaki ha desarrollado una intensa devoción, leyendo libros religiosos compulsivamente y mostrando una dedicación espiritual que desconcierta tanto a Cristina como al resto de la familia. Este comportamiento, que parece haber surgido durante su tiempo en prisión, ha dejado a muchos de su entorno sorprendidos, ya que no era parte de su personalidad antes del caso Nóos.
A pesar de todo, Cristina ha intentado apoyar a su exmarido en lo que ha podido. Ha sido vista llevando su alianza de casada, lo que muchos interpretan como un gesto de nostalgia por el "Iñaki de antes", un hombre que ella considera completamente diferente al que es ahora. Según comentan personas cercanas, Cristina sigue recordando al hombre con el que se casó, mientras lidia con la realidad de que su exmarido es ahora un desconocido.
En la relación de Urdangarin con los medios también se ha visto que su comportamiento ha cambiado drásticamente. En un encuentro reciente con la prensa en Barcelona, perdió los nervios al sentirse acosado por los fotógrafos, un comportamiento inusual que dejó a los reporteros sorprendidos. Incluso su abogado, Mario Pascual Vives, ha reconocido que Urdangarin ya no es el mismo hombre de antes.
