Es curioso, por decirlo suavemente, cómo alguien que cree que la mejor manera de comunicar es el esperpento que perpetra cada Nochebuena, sentado en una silla dirigiéndose a los españoles haciendo balance del año, una puesta en escena con tufo a naftalina, antigua (hablamos, evidentemente, del rey Felipe), ahora tenga delirios comunicativos y defienda que se tiene que gastar una pasta para modernizarse. Concretamente, una zona concreta de Zarzuela, el estudio de grabación. Normalmente, la imagen típica de Felipe y la tecnología es esta: él en su despacho abigarrado, en la mesa, delante del monitor.

Felipe, en su despacho
Felipe, en su despacho

Dentro del marco de una actualización tecnológica del espacio desde donde se producen mensajes institucionales y contenidos audiovisuales de Casa Real (sin ser conscientes de que la piedra en el zapato de los Borbones no es la actualización tecnológica, sino el contenido de sus mensajes, propios del siglo pasado), están decididos a hacer un gasto importante. Un gasto que llegaría casi a los 100.000 euros. Para ser exactos, 99.583. ¿Para qué? Porque Felipe y Letizia quieren comprarse una gran pantalla para poner la guinda al pastel en esta mencionada modernización de la Sala Audiovisual de palacio, después de que Casa Real licitara hace unos días un contrato para la mejora de la pantalla, con unos requisitos técnicos específicos que buscan desde Zarzuela. ¿El objetivo?: una pantalla mucho más grande que este año (la que hay actualmente, tal como recoge Infobae, es de 3 x 2,02 metros (6 filas y 5 columnas). ¿Qué quieren ahora?: pasar a otras dimensiones más grandes, de 4,20 x 2,70 metros (8 filas y 7 columnas), para utilizar esta pantalla “como fondo digital para la grabación de video en formato vertical”. Una pantalla más grande que también aumentará la resolución de 1600 x 1080 píxeles que tiene la actual, a una resolución mínima de 3360 x 2160 píxeles.

felipe despacho
Felipe, en su despacho

Según apunta el mismo medio, Casa Real ya adjudicó el pasado 3 de noviembre por 31.827,84 euros el equipamiento de esta sala con tecnología de última generación, buscando una calidad de imagen cinematográfica. El año pasado se compraron dos cámaras Canon EOS C80 con capacidad de grabación a 6K. Desde palacio se insiste en que "se va a reutilizar material previamente ya instalado”, por lo tanto, la mejora de la pantalla se deberá efectuar “con equipamiento de los mismos fabricantes, a fin de garantizar la compatibilidad mecánica y eléctrica entre cabinets y la compatibilidad electrónica y mecánica de los cabinets con los paneles LED". En cuanto se ha sabido de este gasto, se ha generado en redes una encendida polémica por la utilización de fondos públicos para esta modernización. Indignación que se resume en frases como: "Que lo hagan de sus bolsillos, y ahorre un poco en trapos", "Claro, eso es lo que más falta hace, esta sanidad de pena y ellos invierten en lo que les d la gana", "Ese dineral que se gastan esa gente deberían de invertirlo en buenas pensiones para los abuelos o buenos salarios para los obreros" y bofetadas de este estilo. Se entiende perfectamente la indignación... Pero Felipe y compañía, con un pantallón gigante... Qué poca vergüenza.