El mundo de la realeza vuelve a tambalearse con unas declaraciones inesperadas. Eva Sannum, la mujer que en los años noventa ocupó titulares por ser la novia del entonces príncipe Felipe, ha decidido hablar tras veinticinco años de silencio. Y no lo ha hecho sobre un tema menor, sino sobre uno de los casos más controvertidos de la monarquía británica: la relación de Meghan Markle con la Casa Real británica. Sus palabras, lanzadas como un dardo envenenado, han desatado un auténtico terremoto mediático.
En una entrevista concedida al diario noruego ‘Aftenposten’, Sannum no tuvo reparos en afirmar que entiende mejor que nadie el sufrimiento de Meghan. Reconoció que su experiencia personal con la monarquía española guarda más similitudes con la de la duquesa de Sussex de lo que muchos podrían imaginar. La frase más comentada de la exmodelo noruega fue clara y directa: “Venir de algo completamente diferente, formar parte de una familia tan especial… Como muchos han señalado, tal vez Harry debería haberle informado sobre eso”.
Eva Sannum y Meghan Markle: dos historias paralelas marcadas por la realeza
La comparación no tardó en recorrer los medios europeos. Eva Sannum y Meghan Markle representan dos caras de la misma moneda: mujeres independientes que se vieron arrastradas por el torbellino de las monarquías europeas. Ambas ingresaron en un universo rígido y lleno de protocolos, donde su identidad y libertad personal se vieron amenazadas por tradiciones centenarias. Sannum recordó cómo, en plena relación con Felipe de Borbón, fue objeto de miradas críticas y comentarios hirientes. Los reyes eméritos, según se ha dicho durante años en círculos palaciegos, no aprobaban su relación con una extranjera sin linaje aristocrático. Esta tensión, sumada a la presión mediática, terminó por hacer imposible la continuidad de aquel noviazgo. Hoy, Eva lo confiesa con crudeza: "La gente probablemente piensa que me perdí una vida con yates y champán, pero no se dan cuenta de que es agotador. Es una vida llena de limitaciones (…)"Estoy muy contenta de no haberme convertido en reina".
La exmodelo, que siempre ha sido reacia a convertirse en personaje de portada, reconoció que recibió propuestas millonarias para vender su historia. Sin embargo, rechazó todas, asegurando que no quería vivir de un pasado que la marcó, pero que no la define. Una postura que contrasta con la decisión de Meghan y Harry, quienes han sabido rentabilizar su salida de la Corona británica con entrevistas exclusivas y contratos millonarios en plataformas internacionales.
El silencio roto de la ex de Felipe VI sacude a la monarquía europea
El simple hecho de que Eva Sannum rompa su silencio tras más de 20 años ya es, en sí mismo, un acontecimiento histórico. Acostumbrada a vivir en la sombra, sus palabras se interpretan como un gesto de apoyo a Meghan, pero también como un reproche a la maquinaria real que oprime a las figuras externas que intentan integrarse. Fuentes cercanas aseguran que, aunque Eva no guarda resentimientos hacia el rey Felipe VI, nunca olvidó el rechazo inicial que sufrió por parte del entorno real. Un rechazo que hoy identifica en las vivencias de Meghan Markle, quien, tras su matrimonio con Harry, fue blanco de críticas despiadadas en la prensa británica y de desaires en Buckingham.