Havien estat onze anys d’un èxit indiscutible. Entre el 1996 i el 2007, el grup musical basc ‘La Oreja de Van Gogh’ es va convertir en la banda sonora de la vida de tantíssims fans. ‘Cuídate’, ‘La playa’, ’20 de enero’, ‘Rosas’, ‘Muñeca de trapo’... qui no les ha cantat alguna vegada? Però després d’acumular desenes de premis i d’aconseguir ser un dels grups de música pop més seguits de tot Espanya, la cantant Amaia Montero va prendre una decisió que ho canviaria tot: abandonar la banda i començar una carrera en solitari.

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L’any 2008, els quatre membres restants de ‘La Oreja de Van Gogh’ van substituir l’Amaia Montero per una nova vocalista, la cantant Leire Martínez. Però els dubtes sobre la marxa de la que va ser la cara visible del grup durant més d’una dècada van perseguir-los durant força temps, fins i tot després de fer el canvi. Des del distanciament inicial entre l’Amaia i la resta dels integrants del grup a la relació de cordialitat que tenen actualment. Ara, els ‘La Oreja de Van Gogh’ han fet públic a través d’Instagram com va ser aquell moment en que Montero els va dir que els deixava.

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“Fue como tirar del freno de mano a 200 km/h. Había sido una década de una intensidad irreconciliable con nuestras vidas de antes pero aquella tarde se frenó en seco. Fue como hacerse adulto de un día para otro”. Així comença la narració dels músics de la banda pop, que asseguren que van viure com un sotrac la marxa de l’Amaia Montero. “Después de un par de semanas muy complicadas, de mucho miedo y conversaciones entre nosotros, tomamos la decisión de continuar con el grupo sin saber muy bien hacia dónde nos dirigíamos. Lo único que teníamos claro era que queríamos seguir juntos”, relaten.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Cuando Amaia nos dijo que quería comenzar su carrera en solitario fue como tirar del freno de mano a 200 km/h. Había sido una década de una intensidad irreconciliable con nuestras vidas de antes pero aquella tarde se frenó en seco. Fue como hacerse adulto de un día para otro. Después de un par de semanas muy complicadas, de mucho miedo y conversaciones entre nosotros, tomamos la decisión de continuar con el grupo sin saber muy bien hacia dónde nos dirigíamos. Lo único que teníamos claro era que queríamos seguir juntos. La cuestión es que un viernes de otoño de 2007 decidimos celebrar nuestra decisión y nos fuimos a cenar los cuatro. Ya en el restaurante, Xabi nos sorprendió con cuatro ejemplares del maravilloso libro de David Trueba “Cuatro Amigos”. Había escrito en la portada de cada uno de ellos una palabra. Al juntarlos completaban la frase “solo juntos tiene sentido”. Fue muy emocionante. Nos abrazamos y lo celebramos sin piedad. Aquella noche sentimos que juntos éramos invencibles y comprendimos que La Oreja de Van Gogh no era una historia de música, era una historia de amistad.

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‘La Oreja de Van Gogh’ van decidir no trencar el grup i trobar una sortida. Encara no havien decidit agafar la Leire, però van prendre una decisió igual d’important: continuar fent música plegats. L’anècdota té un final feliç, d’aquells de pel·lícula: “Decidimos celebrar nuestra decisión y nos fuimos a cenar los cuatro. En el restaurante, Xabi nos sorprendió con cuatro ejemplares del libro de David Trueba “Cuatro Amigos”. Había escrito en la portada de cada uno de ellos una palabra. Al juntarlos completaban la frase “solo juntos tiene sentido”. Fue muy emocionante. Nos abrazamos y lo celebramos sin piedad. Aquella noche sentimos que juntos éramos invencibles y comprendimos que ‘La Oreja de Van Gogh’ no era una historia de música, era una historia de amistad”.