Hi ha pòdcast divertits i entretinguts i després hi ha La ruina. El programa de comèdia presentat per Ignasi Taltavull i Tomás Fuentes visita ciutats i convida els membres del públic a explicar la seva ruina, és a dir, alguna desgràcia o anècdota surrealista acompanyada d'un toc d'humor dels presentadors. Un format que agrada i molt quan també barreja famosos, com és el cas d'aquest últim episodi que ha comptat amb Carlos Cuevas, l'actor català que està de promoció per la sèrie Génesi de 3Cat.. El de Montcda i Reixach visita La ruina quan just s'estava gravant des de Girona, una de les ciutats preferides de l'actor, i encara que no es fes en català, Carlos Cuevas s'ha sentit molt agust per explicar una anècdota de les seves últimes vacances que li va fer veure la vida passar: "Yo este año, a principios de año, viví una situación personal, particular y real en la que pensé durante un minuto, que me iban a matar". Atents.
Carlos Cuevas explicava que, després de mirar les agendes amb els seus amics més íntims, van quadrar uns dies per marxar de viatge a un destí exótic que complia amb gran part del seus requisits: "Es un lugar que creo que no quiero decir porque es un lugar precioso en el que nosotros tuvimos muy mala suerte". Tot seguit, Carlos Cuevas detalla que eren unes illes una mica exótiques, però amb turisme familiar i d'amics, i bé, després de passar tot un dia amb un guía turístic que els va fer un tour general de l'illa, li van demanar recomanacions: "Comimos con él y le dijimos: ¿y el resto de días qué hacemos? Y nos dijo: "Mira, esta isla es muy pequeña, hay muy poco que hacer; aquí lo que tenéis que hacer es alquilar un quad o una especie de coche y la recorréis a vuestro antojo". I efectivament, això és el que van fer. "Un día nos fuimos a pescar, un día nos fuimos a ver una bahía con tiburoncillos, un día subimos una montañita y la bajamos, todo como plan juviletas de tranquis, sin lesionarnos, que yo grababa una peli después. Todo esto era contexto. Llega un día en que uno de mis colegas dice: "He visto que al norte de la isla hay un faro", explicava Carlos Cuevas, i així van prendre la decisió: "Miramos en Google Maps y las fotos estaban gentes con chubasqueros haciéndose fotos ahí con el faro, como un ambiente super familiar. Damos al Google Maps de cómo ir de un punto a otro y nos marca un caminito que claramente no es una carretera asfaltada, pero se puede ir tranquilamente", això pensaven.
La illa estava plena de paisatges naturals i molt desert: "El camino se va estrechando y llega un momento en que el camino tiene piedras a los lados y no puedes dar la vuelta; si viene alguien de cara, estamos jodidos. Al fondo vemos una montaña detrás de la cual estaba el faro. Ya desde muy lejos, a bajo justo de la montaña, decimos: "Ay! ¿Ahí al fondo hay una casa?, Sí, parece una casita", narra Carlos Cuevas, deixant entreveure l'incertesa que sentien tots dos: "Se veía ropa tendida, como una casa particular. Nos acercamos un poco más y vemos que había gente y lo que parecían dos personas, pues eran más. Llega un momento en que la gente desaparece y, al cabo de tres segundos, vemos que esas personas vienen de dos en dos corriendo hacia el coche y decimos: ¿están corriendo? ¿Están viniendo hacia el coche? ¿Qué llevan en las manos? Porque vemos que se están acercando así", així ho representava Carlos Cuevas:
Entre dotze i catorze homes armats es dirigien al vehícle quan, just en el moment de girar cua i fugir, succeix el següent: "Cuando es el momento de acelerar, mi colega da full gas y el coche no va. Mis colegas le dicen: "¡Pon primera!"!, y mi amigo: "Ya está puesta, hemos embarrado la rueda". Levantamos la mirada y vemos a doce o catorce pavos así" Carlos Cuevas ho torna a representar la mar de bé:
La situació era molt tensa i Carlos Cuevas confessa que es posa nerviós només de pensar-ho."Aquí hay los diez segundos de tensión y de silencio más grandes de mi vida. Nadie habla, nadie dice nada, silencio. Una de las personas se entregó, el otro se bloqueó y yo broté, yo hice lo que no tienes que hacer, que es salir del coche". Ara bé, sembla que la seva decisió va ser la correcta per poder mediar-ho: "Yo saqué las manos por la ventanilla, salgo, me planto delante de los dos y digo: turistas, turistas, por favor, por favor. El tío me dice: "¿Qué hacéis aquí?. Esta cosa de que 'te pasa la vida por delante'; me acuerdo de pensar en mi madre: 'Dónde te vas de vacaciones', la noticia de tres catalanes: el actor de 'Merlí", recordava fent una mica d'humor sobre el tema.
Finalment, la situació es va tranquilitzar una mica i el que semblava liderar la situació els va deixar anar-se'n. Carlos Cuevas recorda: "Lo que era preocupante era que no todos bajaron el arma, y estaban ahí con el pasamontañas. Empujo el coche, nos vamos". Amb el cor a mil i amb la por al cos, Carlos Cuevas i els seus amics van fugir, i van viure els set dies restants amb la por al cos de ser raptats o reconeguts en algun altre racó. Una ruina que els va deixar glaçats.
