Telefónica ha puesto en servicio sus nodos Edge de Barcelona y Terrassa, una infraestructura de computación que acerca la inteligencia artificial y la capacidad de procesamiento al lugar donde se generan los datos. Con esta activación, las administraciones públicas, los operadores de infraestructuras, las grandes empresas y las pymes podrán acceder a nuevas capacidades tecnológicas de manera más eficiente, segura y cercana. La iniciativa, que se enmarca en el despliegue de la red Edge de Telefónica, busca acelerar la transformación digital del tejido productivo catalán.
La plataforma que despliega la operadora combina servicios de red, ciberseguridad, inteligencia artificial, nube y Edge Computing. Esta integración permite a las organizaciones proteger, gestionar y evolucionar sus activos digitales más estratégicos sin depender de proveedores externos. El director general de Telefónica en Catalunya, Chema Casas, ha destacado que la red de la compañía proporciona una gran capacidad de computación y almacenamiento edge, con menor latencia y mayor eficiencia, lo que permite a los territorios acelerar su digitalización.
La entrada en servicio de los nodos de Barcelona y Terrassa permitirá al tejido empresarial catalán incorporar soluciones Edge Computing para agilizar procesos, optimizar operaciones y reducir los tiempos de respuesta. Estas capacidades tendrán un impacto especialmente relevante en sectores clave para Catalunya, como la industria, la logística, la movilidad inteligente y los servicios digitales. La proximidad de la infraestructura permitirá a las empresas procesar datos en tiempo real sin necesidad de enviarlos a centros de datos alejados, lo que reduce la latencia y mejora la eficiencia operativa. Con la activación de estos nodos, Telefónica ya comercializa servicios B2B dirigidos a los ecosistemas productivos de Barcelona y Terrassa. El objetivo es acercar estas capacidades tecnológicas a las empresas y organizaciones del entorno. La compañía confía en que esta oferta contribuirá a acelerar la digitalización del tejido productivo catalán y a generar nuevos modelos de negocio basados en la innovación tecnológica.
Los nodos catalanes, parte de una red estatal
La activación de los nodos de Barcelona y Terrassa forma parte del despliegue de la red Edge de Telefónica, que ya ofrece 17 centros distribuidos por España. Esta infraestructura permite a la operadora acercar capacidades de computación e inteligencia artificial al lugar donde se generan los datos, impulsando nuevos modelos de innovación y transformación digital. La entrada en servicio de los nodos catalanes se enmarca en la culminación de esta red nacional, cuya activación completa fue anunciada recientemente por el presidente de Telefónica en España, Borja Ochoa. Los nodos de Barcelona y Terrassa se ubican en las instalaciones de Telefónica que ya operan como centros de datos con las capacidades de energía, espacio, seguridad y disponibilidad necesarias para soportar cargas avanzadas de computación e IA. Además, incorporan acceso a GPU como servicio, lo que permite a las empresas adoptar estas tecnologías con más agilidad, eficiencia y control sobre los datos, sin necesidad de realizar inversiones iniciales. Esta flexibilidad es especialmente relevante para las pymes, que pueden acceder a capacidades de computación avanzada sin tener que desembolsar grandes cantidades de capital.
La combinación Edge Computing con redes de fibra y 5G permite procesar los datos más cerca de su origen, mejorando la velocidad, la fiabilidad y la eficiencia de los servicios digitales. Telefónica, que dispone de una de las redes de conectividad más avanzadas del país, desarrolla una red distribuida de capacidades Edge orientada a responder a las nuevas necesidades de empresas, administraciones y ciudadanos. Este modelo impulsa casos de uso en ámbitos como la industria, la logística, el transporte o la gestión de infraestructuras, favoreciendo la creación de nuevos servicios y aplicaciones en un ecosistema abierto e interoperable.
La operadora ha subrayado que su apuesta por el Edge Computing no es solo tecnológica, sino también estratégica. La compañía quiere consolidarse como el proveedor de referencia para las administraciones públicas y las empresas que buscan soluciones de computación de baja latencia, y la puesta en marcha de los nodos de Barcelona y Terrassa es un paso en esta dirección. La infraestructura desplegada permitirá a las organizaciones catalanas avanzar en su transformación digital sin tener que depender de plataformas externas.