El BBVA se une a la iniciativa Personal Agent Protocol para diseñar un protocolo común que facilite la interacción segura entre los agentes de inteligencia artificial (IA) y las empresas. El proyecto Poppy (por sus siglas en inglés), impulsado por Sierra AI y Meta, y al que se ha sumado el grupo vasco como primer banco europeo en adherirse, cuenta con el respaldo de 35 socios de diseño, entre los que se encuentran compañías tecnológicas, financieras y de comercio electrónico.

Todo ello, para avanzar en un modelo de servicios digitales en el que los agentes puedan realizar gestiones en nombre de los usuarios, bajo su autorización y control, tal y como ha anunciado la entidad financiera en un comunicado. "La seguridad debe estar en el centro de las interacciones entre agentes de IA y servicios digitales. Este protocolo común sienta las bases para un ecosistema abierto e interoperable que proteja la privacidad de nuestros clientes y les permita mantener el control", ha asegurado el responsable de Soluciones para Clientes Minoristas de BBVA, David Puente.

En concreto, Poppy propone un modelo basado en mecanismos que permiten identificar al agente, establecer los permisos concedidos por el usuario y facilitar la comunicación con los servicios de una empresa. Al mismo tiempo, el protocolo establece distintas formas de interacción, desde la navegación por páginas web hasta el acceso a interfaces de programación (API) o la comunicación entre agentes.

Respecto al diseño, este se apoya en tecnologías y estándares ampliamente utilizados, como OAuth, HTTPS, OpenAPI y MCP, con el objetivo de "facilitar su adopción y permitir que las compañías aprovechen parte de sus infraestructuras actuales", tal y como atestiguan desde la firma presidida por Carlos Torres.

"En el futuro, un cliente podría utilizar un agente de inteligencia artificial para comparar productos, recopilar información o iniciar determinadas gestiones. La participación de BBVA en esta iniciativa permitirá contribuir a la reflexión sobre estos nuevos modelos de interacción digital y explorar su posible aplicación al futuro de los servicios financieros", han concluido desde BBVA.