5 de diciembre de 1990. Este 2026 hará 36 años. Un Clásico en el Camp Nou. El primer Clásico de Hristo Stoichkov con la camiseta azulgrana, seis meses después de fichar por el Barça. Un Barça-Real Madrid correspondiente a la Supercopa de España. Johan Cruyff, el mítico técnico del Dream Team, protesta al árbitro, Urízar Azpitarte, uno de los más famosos de la época, por no mostrar una tarjeta clamorosa a un jugador merengue, Chendo, después de una entrada flagrante. Y el colegiado le enseña tarjeta amarilla al holandés. ¿Quién sale en su defensa? Un jugador de sangre caliente, un ídolo barcelonista, uno de los tipos más queridos por los aficionados del Barça: Hristo Stoichkov. El búlgaro coge del brazo a Urízar, habla con él, el árbitro no le hace caso y Hristo, harto, hace una de las acciones más recordadas por los seguidores culés en toda su historia: le da un fuerte pisotón.
Aquel momento icónico, y muchos otros relacionados con el inolvidable 8 del Barça, se pueden ver ya en la que, sin ningún tipo de duda, es la mejor serie que se puede ver en estos momentos en cualquier cadena o plataforma: Hristo, l'ind8mable. Una docuserie de tres capítulos absolutamente imprescindibles, en 3Cat, donde se repasa la vida y milagros, la trayectoria personal y deportiva de Hristo, desde su Bulgaria natal, hasta que llegó al Barça y nos enamoró a los culers, su adiós, su regreso y los últimos días antes de colgar las botas. Un Hristo que ya peina canas, pero que sigue tan lúcido, sincero y honrado como siempre. Como se dice en uno de los excelentes capítulos dirigidos por David Fernández de Castro, él era, para los culés, "Uno di noi". Stoichkov fue una de las figuras más recordadas del Barça de principios de los noventa, y ahora, la serie construye un retrato en el que el protagonista explica su historia en primera persona y muestra a la vez su intimidad y su vertiente más familiar.
La lista de gente que participa, que ha querido decir la suya, sobre la figura de Hristo, es de traca: familiares y amigos íntimos como su mujer, sus dos hijas o su amigo, el periodista de TV3, Xavi Torres. Pero también compañeros históricos de vestuario y gente del mundo del fútbol: Jose Mari Bakero, Ronald Koeman, Michael Laudrup, Pep Guardiola, Txiki Begiristain, Jorge Valdano, Tomás Roncero, Santi Segurola, Joan Gaspart, y un largo etcétera. Anécdotas maravillosas que dibujan cómo era Hristo. Y evidentemente, sus hits en can Barça: cuando hizo botar al president de la Generalitat, Jordi Pujol, en el balcón; el beso a Koeman en los morros en una celebración; yendo en bicicleta o colaborando con los castellers; su bañador apretadito de rayas, en la playa, nada más llegar a Cataluña; hacer ondear una estelada en Wembley; sus tira y afloja con Cruyff, como un padre y un hijo que se adoraban y a veces, discutían.... No falta nada.
Sin duda, sin embargo, el highlight principal, el que todo el mundo recuerda, como un taxista que lo lleva, años después, en el documental, es el pisotón a Urízar. Uno de los puntos fuertes de la docuserie es el momento en el que los dos protagonistas, exjugador y exárbitro, se encuentran cara a cara en un local, y sentados en unos taburetes, charlan de aquella jugada. Urízar bromea diciendo que de la inflamación que le provocó, ganó un número más de pie, Hristo le reconoce que no estuvo bien y le pide disculpas, Urízar dice que aquello es agua pasada y señala a Cruyff, y juntos regalan un momento televisivo absolutamente imprescindible, al comienzo del segundo capítulo:
Háganme caso, dejen lo que estén haciendo y pónganse a ver Hristo, l'ind8mable. No se arrepentirán. Hristo Stoichkov, maravilloso. Leyenda del Barça.
