Pep Guardiola lo ha vuelto a hacer. Cuando dejó el banquillo del Barça necesitó un año sabático y no encadenó el club de su vida con ningún otro equipo de fútbol. Cogió a toda su familia, su entonces mujer Cristina Serra y sus tres hijos Maria, Màrius y Valentina y se instalaron en Nueva York, la capital del mundo occidental y un lugar donde podía pasar desapercibido. Se vació en Can Barça, donde vivió los mejores años de su vida como entrenador con dos Champions y tres ligas, pero necesitaba volver a llenarse. Después de estudiar muchas ofertas durante un año, aceptó un banquillo mítico, el del Bayern de Múnich, que luego encadenó con el del Manchester City. Ahora ha vuelto a hacer una parada en su trabajo como el mejor entrenador del mundo y el siguiente paso no está claro. Parece improbable que vuelva a un gran equipo, difícil que entrene a su Barça, y todo indica que aceptará ser seleccionador de algún país. Sonó para la selección de Italia, que está desahuciada de los Mundiales, pero al final pesó el coste y que no fuera italiano. Otra opción sería la selección inglesa, donde lo veneran. España sería imposible, demasiado catalán, demasiado indepe y demasiado culé. Si a Luis Enrique le hicieron la vida imposible, llegando a usar la muerte de su hija Xana, a Guardiola lo triturarían.
La duda es dónde residirá ahora Guardiola. Desde el verano que plegó del City ha sido visto a menudo por Barcelona cenando en el Shangai, su chino de Sant Gervasi. Pep todavía tiene la gran mansión familiar de 10 millones de euros en Pedralbes pero se le ha hecho grande desde el divorcio y ha comprado otro inmueble más pequeño para sus visitas a Catalunya, donde todavía vive su padre Valentí, sus hermanos y su hija pequeña Valentina con su exmujer Cristina. Según revelan Laura Fa y Lorena Vázquez en su pódcast, Guardiola ha decidido no volver a vivir en Barcelona. No es el lugar donde quiere hacer otro año sabático mientras rumia si quiere volver a entrenar. El país donde vivirá Guardiola es sorprendente: los Emiratos Árabes, y la razón es todavía más sorprendente: por motivos fiscales. Según El Periódico, Guardiola no quiere pagar impuestos en Catalunya,
Laura Fa y Lorena Vázquez, muy críticas con Guardiola: "Pep Guardiola lo de instalarse a vivir en Cataluña nada de nada, nada de nada. Quiere mucho a Cataluña pero parece que el sistema fiscal catalán no le acaba de convencer. Como otros deportistas, artistas y youtubers insolidarios. Como Miguel Bosé que vive en Andorra. Guardiola quiere una jubilación dorada en Emiratos Árabes, podría tramitar allí su residencia fiscal. No reside en Manchester y cada vez es más normal verlo en Barcelona; hace poco con su hija fue a la Semana de la Moda de París. Cada vez es más usual que salte de Emiratos Árabes a España. Es asesor del Manchester City pero sus pasos le dirigen a los Emiratos. Esto va de 10 días arriba, 10 días abajo, con tu calendario te organizas. Me sorprende que con la mitad que tuviera sería multimillonario. En el City cobraba 40 millones de euros al año. Tiene que hacer ingeniería fiscal; no se entiende que no venga a vivir aquí con su gente, y encima Guardiola, tan significado socialmente. No es ni medio normal, se come su dignidad con patatas y sin problema. Que se vaya a Afganistán si le facilita la vida fiscalmente. Quiere mucho a su país, ¿cuál, si no lo pisas? Lo hizo Juan Carlos, ¿qué no van a hacer los deportistas o cantantes?".
El emérito huía de sus delitos fiscales, no es el caso de Pep Guardiola que decide que el año sabático lo hará cerca de su hijo Màrius que vive entre Dubái y el Reino Unido como hombre de negocios. Después vivirá donde entrene, como ha hecho siempre. Toda su trayectoria personal hace pensar que cuando Guardiola se jubile, ahora tiene solo 55 años, se instalará en su pequeño país: Catalunya.
