Pep Guardiola vuelve a estar en el mismo punto en el que dejó el Barça porque "se había vaciado". No tenía nada nuevo que ofrecer y necesitaba nuevos retos, pero no los asumió deprisa, se tomó un año sabático y se instaló con toda su familia en NYC. Allí le sucedieron dos equipos punteros, el Bayern de Múnich y el Manchester City, que ha hecho campeones. Ahora se ha vuelto a vaciar y vuelve a cogerse un año sabático, ya divorciado y con los hijos adultos, a la espera del nuevo reto que será una selección nacional. En España nunca le confiarán la Roja por independentista. Si a Luis Enrique ya lo trituraron porque era culé, a Guardiola lo destruirían. Así que acabará de seleccionador de Inglaterra, ya que conoce a los jugadores ingleses como nadie después de años analizándolos para ganar con el City. Mientras espera ofertas, ha decidido repartir la vida entre tres ciudades. Manchester, Abu Dhabi y Barcelona.

En Abu Dhabi vive Màrius, su hijo con negocios en los Emiratos, en Manchester tiene amigos y relaciones con el City y Barcelona es su casa, aunque cambió su piso de Ganduxer por una mansión espectacular en Collserola que ahora se le ha hecho enorme, porque Cristina Serra ya no vive allí y solo Maria Guardiola la usa cuando viene a Barcelona para hacerse fotos de Instagram. Según consta en el Registro de la Propiedad, que es público, la operación consistió en una compraventa por 10 millones de euros de una mansión de 750 m2 dentro de un terreno de 2.114 m2. El vendedor fue un ruso y los compradores, el matrimonio Guardiola-Serra a través de una empresa suya. Disueltas las empresas familiares, Pep decidió comprarse otra casa más pequeña para él solo y sus visitas a Barcelona. Este fin de semana de julio Guardiola está en Barcelona y se le ha visto cenando en un restaurante chino de la zona alta, en la calle Bisbe Sevilla de Sarrià Sant Gervasi, el Shangai.
Simply the Pep, bienvenido a casa, dice el chef chino. Pep ya no convive con su ex Cristina Serra. Todo empezó con buenas intenciones y dos detalles insólitos en una separación conyugal: comparten el mismo abogado para tramitar el acuerdo de divorcio, cosa que impide conflictos entre abogados, y compartían techo. Cada vez que Pep Guardiola viajaba a Barcelona para encontrarse con su padre Valentí, viudo, sus hermanos o con su hija pequeña, Valentina de 18 años, dormía no en un hotel sino en la casa familiar que compartía con Cristina Serra. Una vez divorciados, Pep Guardiola se ha comprado otra casa en Barcelona para vivir solo, en la misma zona alta de Pedralbes. Su casa de soltero de Guardiola también está en Pedralbes, exactamente en la zona donde viven Cristina Serra y Valentina Guardiola, alrededor de la escuela Aula y el Parc de l'Oreneta. Serán expareja y vecinos. Son familia y quizás cenan en el chino Shangai.