Sergi López es este actor de Vilanova que con 60 años sigue diciendo lo que piensa sin miedo a perder un papel. Ha trabajado más haciendo cine catalán o francés que español. Si algún director de casting no lo quiere por sus ideas políticas, quien sale perdiendo es la película. Sergi López es el actor de la naturalidad, de no impostar, de clavar los personajes con carácter. Como en la vida real. Este domingo se celebra la Gala de los Premios Gaudí y López está nominado como mejor actor por la película del año: Sirat. Competirá contra dos jóvenes, Álvaro Cervantes y Mario Casas y contra Manolo Soto, el profesor de La casa de papel. Todo indica que el premio será para López. La hipnótica película de Oliver Laxe es un imán para los espectadores y Sergi López sale en todas las escenas del film. También está nominado a los premios del cine europeo. Pero los Goya lo han marginado. Insólito.
“¿Puedo quejarme un poco?” decía la productora de Sirat Esther García al conocer que las 11 nominaciones a los Goya de la película no incluían, inexplicablemente, la de Sergi López. Todo el mundo daba por hecha su candidatura, en Cataluña y en Europa. En España no. ¿Qué ha pasado? Este jueves el digital local Meridià le ha hecho una entrevista a Sergi López que explica por qué en España no les gusta tanto Sergi López. Preguntado por el 1-O ahora que está de moda criticarlo porque la independencia no ha llegado, Sergi López saca pecho y le sale el corazón indepe y la rauxa catalana. Vídeo:
Sergi López pone nerviosos a los españoles. Uno de los mejores actores del país va por el mundo diciendo cosas como estas: "El pueblo catalán, que es un pueblo que existe, y como existe, yo creo que se ha de autodeterminar, decidir él mismo qué quiere ser, no necesita ni padres, ni tutores. Reivindico la dimensión popular y transversal del referéndum: mi madre, que no es especialmente indepe, saliendo a votar. Los amigos de mi barrio de Sant Joan, castellanohablantes, hijos de inmigrantes, plantándose delante de las urnas. Hubo una reacción realmente popular donde detrás no había ni la CUP, ni la quip, ni el quep... había la gente. Yo me emocioné mucho. Fue una cosa enorme, enorme, enorme, muy grande. No es nostalgia, yo quiero creer que esta idea es una semilla que se ha plantado en el corazón o en el espíritu de mucha gente que lo vivió. Nosotros, los que somos de esta edad, cuando éramos jovencitos no habíamos tenido un 1 de octubre. Encuentro que el país no ha sabido rentabilizarlo, no ha sabido darle el valor que tuvo. Ocho años después se ha impuesto un relato de derrota: Ahora está todo el mundo... No, es que no lo hicimos bien, es que habíamos de haber hecho esto. Yo encuentro que fue enorme, inaudito. Lo hicimos de puta madre".
Sergi López podría salir a recoger un Goya con la camiseta que lució en el Festival de Cannes, el más lujoso del mundo: Raval Antifeixista. Y hacer un discurso realmente reivindicativo, a favor del independentismo o contra el fascismo, que son luchas similares. Y España no lo podría soportar. Mejor premiar a los niños menores de edad de Pa negre que salen con miedo a recoger el Goya. El mundo del cine vive enamorado de la personalidad de este actor de Vilanova. En España, ni nominado.
