Si hay un influencer especializado en gastronomía que triunfa en redes sociales es Ismael Salamanca, o seguro que le conocerás más como Ismaelcocinillas, su nombre en Instagram. Pero esta faceta no es su principal dedicación, trabaja en el mercado de Gavà, en una tienda de pollos y algunas comidas preparadas, un negocio familiar. Allí acude cada día para trabajar aún teniendo más de 4 millones de seguidores en TikTok. El catalán empezó a crecer en redes por sus sencillas y tradicionales recetas y su colección de bocadillos. Uno de los motivos por los que empezó en Instagram es porque sus clientes le preguntaban siempre por algunas de sus recetas y así las explicaba al público. Ahora ha diseñado parte de su casa para realizar recetas.

El catalán es culé hasta la médula y su ídolo de niño fue Ronaldinho, aunque ahora reconoce que para él sería todo un reto preparar un bocadillo para uno de los futuros mejores jugadores del mundo, Lamine Yamal. Es su favorito del actual Barça. Para él le ha hecho un bocadillo basándose en uno de los platos favoritos. “Me he basado en uno de los platos preferidos del futbolista, el arroz con pollo y salsa de cacahuete típico de Guinea Ecuatorial que le hacía su madre. Yo he hecho un bocata en el que, por supuesto no falta el ‘pa amb tomaquet’ típico de Catalunya, el pollo rebozado con panko (el pan rallado japonés) y cacahuetes triturados y queso fundido de TGT por encima, que también podría ser el color de su pelo”, dice entre risas. “Es un bocadillo que te da energía y que igual le ayuda a marcar goles”, añade.
Ismael Salamanca compagina su negocio familiar con las redes sociales
También es una persona muy deportista. “El deporte es fundamental, hay que encontrar tiempo para practicarlo por salud, tanto física como mental. Tiene que ser una rutina, como lavarse los dientes. Yo voy al gimnasio o juego al pádel o hago bicicleta...aunque sea tarde hay que hacerlo diariamente, hay que priorizarlo”, explica en una entrevista concedida a ‘Mundo Deportivo’.
Ismael Salamanca ya ha publicado su primer libro, ‘Con mucha hambre y poco tiempo’. Normalmente es él quien siempre cocina. Aunque su mujer Ana se ha animado y le hace la competencia en las redes sociales,
“Me gusta cocinar desde pequeño. Me encanta innovar. Me gusta desde comerme un Dürüm un día a probar cosas más gourmet. El arroz es mi comida favorita, y me gustan mucho las croquetas y las patatas bravas”, explica Salamanca. “Me encantan las croquetas de jamón ibérico que hacen en el restaurante de Castelldefels (Barcelona) ‘Cel Blau’ y las segundas mejores son las que hacemos en nuestra pollería, que las hay de muchas variedades”. Admite que en la pollería “los clientes, que a veces vienen de lejos para verme, me piden más croquetas que fotos para sus redes”.
Por ahora no piensa dejar su negocio por las redes sociales, piensa compaginar ambas cosas. ¿Algún día Lamine probará su bocadillo?
