Todos los programas que tienen invitados saben que este es un tema que tiene muchas derivadas: invitados que sabes que siempre, siempre, siempre, son un win win, gente que no se sabe por qué, son un imán para los espectadores, y vayan cuando vayan, digan lo que digan, provocarán un gran dato de audiencia, lo que se llama, un caballo ganador, una apuesta segura; invitados a quienes a veces se define como un melón por abrir, que no sabes muy bien cómo reaccionarán los espectadores, y si será interesante escucharlos o no; invitados que siempre que van a los sitios, se muestran encantadores, receptivos, amables, juguetones, participativos y que no ponen nunca problemas; invitados que se le ponen de culo al presentador, que se nota que van a los sitios obligados por distribuidoras o representantes, pero para quienes es un suplicio que los entrevisten, y no hacen nada por amargar que preferirían estar en cualquier otro lugar del mundo que no sentados en un plató.... En La Ventana de Carles Francino lo han analizado, pero desde una vertiente muy interesante, desde la vertiente de los encargados de coordinar y localizar invitados, y las trabas o facilidades que se encuentran con según quién.
Porque hay invitados que lo ponen todo muy fácil y hay otros que parece que les tengas que rendir homenaje, hacer genuflexiones o adorar con servilismo para que se dignen a ir al programa en cuestión. Una interesante conversación de Francino con su colaboradora habitual, Mariola Cubells, y con dos coordinadores de invitados de dos programas televisivos: Pilar Arranz, coordinadora de invitados de Al cielo con ella de Henar Álvarez, y Miquel Serra, coordinador de invitados de Cara al show de Marc Giró, que han hablado, por ejemplo, de qué son los 'nombres mágicos' para conseguir que los invitados acepten entrevistas:
A menudo, estos palos en las ruedas no vienen tanto de invitados cretinos, sino de representantes más papistas que el Papa, porque como dicen ambos, ""Hay representantes que quieren ser los famosos y no hacen bien su trabajo". E incluso, hay quienes utilizan unas artes más que dudosas..., por ejemplo, hablando de los representantes de Belén Esteban o el actor Miguel Ángel Silvestre, de quienes dicen, medio en broma medio en serio, que parece que les hayan puesto "una orden de alojamiento". ¿La clave para Miquel y Pilar? "Tienes que tener una buena red de contactos, una idea de a quién proponer y a quién vas a poder conseguir e incluso unos comodines", y a veces, "si no están de promoción no quieren hacer entrevistas, y si las hacen te piden dinero. El mercado se dinamitó cuando una productora empezó a pagar".
Y después, vienen las sorpresas: "En 'Al Cielo con Ella', a una presentadora de la cadena no le gustó cómo se había editado un programa en el que había participado y dos horas antes nos dejó tirados". O ""Nosotros grabamos los miércoles y un lunes se nos cayeron los dos invitados del mismo programa. Usé mi comodín, que era un invitado que estaba tentando, y lo pude colocar. Pasamos la grabación al martes, pero entonces hubo alerta meteorológica, se canceló el programa y pasamos del miércoles al jueves. Al final vino Thais Villas porque es la hermana de Santi, nuestro director". ¿Y cuáles son los mejores invitados? ¿O los que más fácil lo ponen? ""los mejores son los clásicos. Celebridades como Víctor Manuel o Ana Belén son puntuales, vienen sin palmeros, siempre funcionan genial... Rosendo una vez vino al programa de Andreu con 39 de fiebre. Le dije que por qué no me avisó, para cambiarlo de día, y me dijo que cuando alguien da su palabra, se cumple".
¿Y los peores? ¿O como mínimo, los que más complicado lo ponen? Curiosamente, a pesar de excepciones de mitos, "Con la gente que más me cuesta lidiar es con la gente de la música. Cuesta muchísimo, muchísimo llevar gente de la música. Las discográficas ponen muchísimas pegas".
