Mònica Randall es una de las divas catalanas más icónicas del cine y la TV, tan consciente de su divismo que su nombre es inventado. El tan catalán Randall es el nombre artístico de la señora Aurora Julià nacida hace 83 años en Barcelona. Recordada por grandes papeles en el cine como Cría cuervos o La escopeta nacional y como presentadora de programas en TVE de la mano por ejemplo de Pilar Miró. Casi nunca ha actuado en catalán. En TV3 solo contaron con ella en una ocasión, pero muy icónica. La trama del mejor culebrón de la historia de la casa, Nissaga de poder, llegaba en Navidad y en una serie ambientada en el mundo del cava había que hacer el anuncio navideño del Cava Montsolís.

Mònica Randall, TV3
Mònica Randall, TV3

El patriarca Mateu le encarga a su hija mayor, Mariona, que hiciera un spot con una diva, como hacía Freixenet en aquella época, año 1996. Y Benet i Jornet quiso que esta diva la interpretara Mònica Randall interpretando el papel de Aurora Janer, haciendo un guiño al auténtico nombre de Mònica Randlal: Aurora Julià. El spot es revolucionario, con la Randall cayendo por las escaleras y en el suelo bebiendo cava Montsolís entre copas rotas, de dentro de un zapato con tacón de aguja. Cuando TV3 era creativa y no los lugares comunes de Com si fos ahir.

Mònica Randall fent l'espot nadalenc del Cava Montsolís, TV3
Mònica Randall haciendo el spot navideño del Cava Montsolís, TV3
Mònica Randall saluda Jordi Dauder, Nissaga de poder, TV3 (1996)
Mònica Randall saluda a Jordi Dauder, Nissaga de poder, TV3 (1996)

Mònica Randall debatió en TV3 con la difunta Teresa Gimpera en el FAQS de Cris Puig sobre la dictadura de la imagen que se ejerce sobre actrices de más edad. Randall hace años que no actúa ni presenta pero cuando la llaman va, como a la ceremonia de los Goya del año pasado que desfiló por la alfombra roja del brazo del hijo de su íntima amiga Pilar Miró, Gonzalo Miró. La Academia española quería invitar a actrices míticas catalanas, muerta la Sardà, como la dobladora Maria Lluïsa Solà, a quien menospreciaron junto a Susan Sarandon, o la Randall. La excusa es que los Goya se hacían en Barcelona, la ciudad de Mònica Randall. O no. La actriz acaba de hacer unas sorprendentes declaraciones a Luis Fernando Romo de El Mundo, menospreciando Barcelona y alabando Madrid.

U601068 971
Mònica Randall en los Goya de Barcelona, GTRES
Ana Torrent i la Randall al Romea, foto de Luis Fernando Romo
Ana Torrent y la Randall en el Romea, foto de Luis Fernando Romo

Randall se reencuentra en el Teatre Romea con Ana Torrent que actúa allí, fueron compañeras de reparto en Cría Cuervos hace 50 años. En este contexto de encontrarse con una gran actriz en un estreno, Mònica Randall deja en mal lugar Barcelona, la ciudad donde dice que se arrepiente de haberse quedado a vivir, y que preferiría vivir en Madrid: "Aunque me guste Barcelona, porque es mi ciudad y vivo aquí desde hace décadas, me arrepiento de no haberme quedado en Madrid. ¡Qué épocas más bonitas pasé allí! Todo ha cambiado mucho, Barcelona se ha quedado atrás, es aburrida, no hay nada, mientras que en Madrid hay alegría y siempre hay grandes estrenos de cine y teatro donde poder ver a tus compañeros. Lo echo mucho de menos. No tomé una buena decisión en aquel momento". Nunca es tarde para cambiar de ciudad, como hizo Maruja Torres huyendo de su Barcelona culpando a los indepes. A Randall en Madrid ya la convencieron de que se dice Rándal y no Randall.