Maria Nicolau es una crack. Y punto. Una de las mejores comunicadoras que tenemos en casa, una chef extraordinaria que, además, es muy buena gente y sabe aconsejar de maravilla. Como lo demuestra cada semana colaborando en el Tot es mou de Helena Garcia Melero, en 3Cat, donde nos trae sus recetas y consejos, donde nos muestra trucos que podemos aplicar en nuestra cocina en nuestro día a día. Una Maria que además, tiene la sana virtud de alzar la voz cuando lo considera, de decir cuatro cosas bien dichas, sobre todo, cuando recibe comentarios desagradables y absolutamente fuera de tono. Como acaba de pasar. 

Maria Nicolau IG

La chef, en una de sus últimas intervenciones en el programa de 3Cat, ha intentado resolver esta cuestión: "¿Cómo se hace el mejor alioli? ¿Buenísimo y que no se corte?". La cocinera defiende que lo podemos hacer con la batidora, en un recipiente de un diámetro ajustado y que si mezclamos el aceite de oliva virgen extra con aceite refinado o de girasol, será más fácil que nos quede cremoso. Y ha aportado un "truco definitivo: la manzana al horno, la patata o la yema de huevo son grandes aliados para recuperar el alioli si, a pesar de todo, se nos ha cortado":

Pero como diría aquel, con la Iglesia hemos topado. Hay mucha gente que ha considerado un sacrilegio lo que ha dicho del alioli y el huevo, y se lo han hecho saber. Algunos, la mayoría, de buenas maneras, pero otros, desbarrando y pasándose de frenada. Y Maria ha dicho que ya basta, que ya está hasta el moño de recibir según qué comentarios llenos de acritud en redes, de malas maneras y con un tono que le desagrada profundamente. Y no solo en X, que habitualmente es un lodazal lleno de odio, sino también, en Instagram. Ella misma lo expone: "Los que se exclaman del odio que corre por Twitter es que no pasan a menudo por los comentarios en Instagram. Gente amenazando de muerte, insultando y cagándose en tus ancestros porque pones un huevo en el alioli. Antonio, cariño, que Mercè lleva años poniéndolo y no te lo dice porque eres un TÓTIL y un PESADO y rematadamente OBTUSO".

En casa lo tenemos claro: lo que dice Maria Nicolau va a misa. En casa, lo que nos recomienda Maria lo aplicamos al cien por cien. Y si al alioli le tenemos que poner un huevo, se lo ponemos. Y a quien no le guste, ya que hablamos de alioli, ajoyagua, que ya saben qué quiere decir.