Hace justo un año, por estas fechas, antes de la Castanyada, el gran Marc Ribas apareció en el Cuines muy bien acompañado. El chef apareció con dos pinches, dos pequeñas ayudantes que apenas asomaban la cabeza por encima de la mesa. Dos pequeñas chefs que lo ayudaron a preparar unos deliciosos panellets: Ona y Sira, sus dos hijas mayores.
Ha pasado un año. Y como las buenas costumbres no se deben perder, vuelven han vuelto las invitadas especiales. Las dos hermanas han vuelto a hacer una aparición estelar en el programa de su padre. "A ver si adivináis qué cocinaremos hoy", les dice su padre dibujando un círculo en una pizarra. Y las niñas, pensando que quizás repetirían receta: "¡Panellets!". Pero no. Es otro producto muy querido en nuestra casa, muy típico de muchos hogares catalanes, que tiene la misma forma... albóndigas.


Un plato que entusiasma a las dos niñas (y a muchos espectadores), y que mientras iban preparando la masa antes de hacer las bolitas, ha servido para que las niñas se mojaran y reconocieran "qué es aquello que no pararíais nunca de comer, aquello que te miras ese plato y dices: 'Todo el día te estaría comiendo'", el plato que cuando lo tienen delante, no se pueden resistir. Él, lo hemos visto a menudo en el Joc de cartes, seguro que optaría por unas manitas de cerdo. Pero sus hijas han optado por una elección que ha sorprendido, cuanto menos, tratándose de dos niñas tan pequeñas. Ni espaguetis, ni carne empanada con patatas fritas, ni chocolate ni alguna de las cosas habituales que suelen comer los niños. ¿Qué es lo que vuelve locas a Ona y Sira? Lo tienen clarísimo: "¡Gildas o 'banderillas'!", dice la mayor. "Sí, yo igual. Porque no llenan. Con un poco menos de picante para mí", dice la pequeña.


Turno ahora para confesar "aquello que no probaríais nunca...". La mayor lo tiene claro: "Cerebro de algo, vísceras así extrañas", cosa que no comparte la pequeña: "A mí me gusta, y los riñones, a mí me da igual, son buenísimos. A mí no me gustaría aquello que es como una naranja, pero no es una naranja... el pomelo". "¿Y si fuéramos a una cocina más exótica, aquello de insectos fritos?", quiere saber Marc. Y aquí sí que hay unanimidad: "¡Uy, no! ¡Una cucaracha frita!". "No, cariño, una cucaracha frita no se la come nadie. Las urracas comen cucarachas, eso sí". "Yo sé que has comido hormigas".

Mientras se van haciendo las albóndigas con rebozuelos, momento para que sea Marc quien entre en el terreno de sus hijas, el de las coreografías peculiares que hace la gente joven con canciones actuales.

Y después, ya con las albóndigas a punto, otra pequeña invitada de excepción... "Aparte de vosotras dos, ¿quién come más?", pregunta. Y las hijas, al unísono: "¡Nina!". Nina, la tercera hija de Marc, muy pequeñita, que no tiene ni dos años, y que ya apunta maneras, como su padre, por la forma en que se miraba las albóndigas y por cómo coge la cucharilla para atacar el plato que habían preparado sus hermanas mayores:



Qué imágenes tan bonitas y familiares. Qué Cuines más tierno el de este jueves. Por cierto, ¿quieren ver qué pinta tenían las albóndigas? Como diría toda la familia, "¡Brutal!":

Marc Ribas, Ona, Sira y Nina, maravillosos. Orgullo de padre, orgullo de hijas. Y que sigan con esta tradición de que cada año, por estas fechas, le veamos cocinando con sus hijas algún plato del Cuines.