Si hay un momento doloroso para el clan Flores fue la muerte de Antonio. Se certificó que Antonio Flores se había quitado la vida poco después del fallecimiento de la gran Lola Flores, un episodio que no logró superar. Fueron dos pérdidas muy duras para toda la familia, especialmente la de éste último. Rosario Flores se quedó destrozada. “Estaba destrozada y quería matarme sin mi hermano”, argumenta. Tan solo pasaron 15 días de una muerte a la otra. Vivía en una cabaña que le había preparado su madre para él en la finca.

Lola Flores EFE
Lola Flores EFE

Una amiga, Irene, había pasado la noche con él. “Estaba muy delgado. No dormía y apenas comía. Bebía mucho y tomaba tranquilizantes que le recetaron. Esa noche me dijo que tenía sueño. Nos abrazamos. Me comentó que podíamos ir a Gredos, a hacer deporte. Lo arropé y lo dejé en su cama. Yo me fui a dormir al sofá”, contaba hace unos cinco años en un reportaje en ‘El País’. Según esta información la muerte de Antonio Flores habría sido accidental, habría sufrido una parada cardiorrespiratoria, la muerte dulce, a causa de un exceso de barbitúricos.

Desde que falleció Lola, el único hijo de la faraona no comía ni dormía, llevaba quince días en ese estado. Cuando falleció la matriarca, Antonio dio un fuerte golpe a la pared y se rompió el brazo. Se quedó durante horas encerrado en la habitación de la artista. Las personas de su entorno contaron que no paraba de llorar, maldecir y gritar. Tenía rabia por dentro.

Lolita Flores contó cómo fue aquella mañana en la que se despertaron con la llamada que les comunicaba la trágica noticia y acudían hasta allí. El 112 intentó reanimarle, pero solo pudieron dictaminar su muerte. La madre de Elena Furiase pidió a las emergencias que se encargasen de su hermana Rosario porque por Antonio había poco que hacer. “Cuando llegó el Samur yo les dije: ‘Déjenlo a él, que ya no tiene remedio, y sálvenme a mi hermana Rosario. Es que daba botes de un metro, como en El Exorcista”.

Lolita Flores pidió que ayudasen a Rosario 

“La familia vivió un año y medio en el que estuvimos desquiciados”, explicaba Lolita. “Me volví loca. Bebía. Le pegaba puñetazos a las puertas. Tenía una revolución dentro de mí. No entendía lo de mi hermano. Gracias a mis hijos lo reconduje”.

A día de hoy continúan con su vida, pero el dolor está dentro de ambas hermanas. Antonio estaba muy mal. “Nos mentía mucho. Esta enfermedad, porque la heroína es una enfermedad y en aquella época no había ninguna información. Es un dolor muy grande, primero por él y luego por el que pasan los padres, mi hermana, yo, sus amigos. Luego él salía y rápido. Y salía solo”.

Antonio Flores dio su último concierto en Pamplona antes de fallecer, se lo debía a sus fans, fue una despedida sin pensarlo. Realmente, el hijo de la faraona quería continuar viviendo. Especialmente por su hija Alba. “Tengo una hija a la que no le puedo faltar y tengo que durar mucho tiempo. No creo que tenga el derecho a que ella sufra. Si antes no me importaba mi vida por h o por b, ahora sí me importa porque no puedo permitirme el lujo de que la gente que me quiere sufra”, pensaba.

Antonio Flores
Antonio Flores