Jordi González está disfrutando de su tercera vida profesional. Empezó en catalán de joven, se marchó a Madrid y ahora vuelve a hacer TV en su lengua materna en Col·lapse, el gran programa de entrevistas nocturno de TV3. En Barcelona, su ciudad, ha trabajado en las tres grandes teles: su debut televisivo fue el magacín diario La palmera de TVE-Catalunya. En TV3 hizo el programa de mediodías Això no és tot y el late night Les 1000 i una, y en 8tv hizo Vitamina N y La Via Làctia. Estos cinco son todos programas de autor, donde Jordi González no solo ponía la cara sino que ponía la personalidad, los contenidos, el estilo González que lo ha convertido en uno de los mejores presentadores catalanes de entretenimiento, con Andreu Buenafuente y Xavier Sardà. Con estos dos fuera de la TV, González a los 65 años dirige y presenta Col·lapse, un encargo de Ricard Ustrell para tener los mejores colaboradores, entrevistados y mesas de actualidad de la semana. Un trabajo difícil y con mucha competencia.

Jordi González TV3
Jordi González TV3

Este domingo el equipo no tendrá que estar con el alma en vilo mirando los datos de audiencia porque no se sabrán hasta el lunes a causa del cambio de hora de esta madrugada. Si Col·lapse se hubiera emitido en directo habría reventado audímetros conectando con los disturbios en la Plaça Catalunya de jóvenes vándalos robando tiendas y quemando mobiliario urbano. González ha hecho toda su vida TV en directo y es de los mejores por su versatilidad, pero TV3 no quiso repetir la experiencia del FAQS, que era especialmente caro por no grabarse el viernes sino por hacerse en directo el sábado por la noche. González tiene que hacer a la fuerza un programa más intemporal, más entretenido que informativo. Es una opción. Jordi González hace lo que puede con estos mimbres y el cesto le queda bastante digno. Lo mejor del programa es él. Lo ha demostrado cuando en medio de la sección de Carlos Latre y Àngel Llàcer, dos tertulianos fichados este año, González se ha bajado la manga del brazo derecho para mostrar el primer y único tatuaje que se ha hecho, coincidiendo con su cumpleaños. Es un personaje muy famoso, de ficción, que lo hizo dedicarse al periodismo. Es el periodista más famoso del mundo: Tintín.

González y Tintín en el antebrazo, TV3
González y Tintín en el antebrazo, TV3

Jordi González: "De pequeño coleccionaba Tintín, los tenía todos. Me hice periodista por Tintín, espérate un momento. El único ídolo que he tenido en la vida, he ido al museo de Tintín, me regalan figuras de Tintín. Es el único tatuaje que tengo y me lo hice hace tres semanas. Es la primera vez que me tatúo algo. No veía ningún motivo para hacerme un tatuaje". El 26 de septiembre Jordi cumplió la edad de jubilación, los sesenta y cinco. Nada mejor que dibujarse en la piel en un lugar bien visible su mito y el motivo por el cual ha sido feliz profesionalmente, hacer de periodista. El tatuaje es perfecto, no de esos baratos que el dibujo no se parece al original. Es un dibujo de Hergé y el más icónico: Tintín poniéndose la gabardina con prisas para salir corriendo a una misión seguido de su mejor amigo, el perro Milú. González es como Tintín: periodista, soltero, con éxito y con perro.

Tintín i Milú tatuats al braç de González, TV3
Tintín y Milú tatuados en el brazo de González, TV3

Col·lapse tuvo más momentos destacados, como celebrar los 80 años de Josep Maria Mainat que cumplió el día de la grabación del programa. Y rehusaron esta obsesión que tiene el programa: los libros. Siempre entrevista a autores, de David Uclés a Roberto Saviano, reportaje del Premio Planeta, Sergi Pàmies haciendo cada semana una sección de libros... No es L'hora del lector de Emili Manzano. Es Jordi González, que conoce mejor que nadie qué quieren sus espectadores. Solo él fue capaz a media conversación con Mainat de decir la gran verdad en TV: "El mejor programa es el que tiene más audiencia".