Si hoy veis a Jordi Basté, felicitadle. El director del programa de radio más escuchado de Cataluña, El món a RAC1, está de cumpleaños. El periodista de Horta sopla nada más y nada menos que 61 velas, y este miércoles 25 de marzo ha reconocido que "a mí, cumplir años no me importa nada", con el entendido de que no le sabe mal ir quitando una nueva hoja a su calendario de vida. Todo lo contrario. "No me importa nada porque hay una generación 'boomer' que somos Benjamin Button", ha dicho en el Matina Codina de RAC 105, haciendo referencia a aquella película protagonizada por Brad Pitt donde cada año que pasa, se va haciendo más joven, "que vamos a mejor, no a peor".

Pero una cosa no quita la otra. "Esto no quita que esta cosa de 'Felicidades'" arriba y abajo, "a mí me agobia mucho, ¿eh?". Le agobia, pero responde religiosamente a todas y cada una de las felicitaciones que recibe de la familia, amigos y toda la gente que lo conoce y lo aprecia, doy fe. "Entiendo que hoy toca ir a comer...", le dejan caer. Una comida de celebración, comme il faut, porque, qué caray, las cosas se tienen que celebrar. Y los cumpleaños, aún más. Y él llega a estos 61 años en plena forma, a pesar de los muchos despertadores a horas intempestivas que lleva escuchando desde hace un montón de años. ¿Y qué ha hecho? Él mismo ha confirmado que "hoy tengo comida y cena. Hoy tengo cena con la familia y comida, como con un amigo. Me dijo: '¡Va! Vamos, vamos, vamos', y voy a comer con un amigo".
No diremos el restaurante donde ha ido, pero le preguntan por su cumpleaños, qué comida, qué manjar le gusta ponerse entre pecho y espalda, qué auto-homenaje le gusta regalarse, gastronómicamente hablando. Y él confirma que "hoy yo creo que comeré caracoles". Y dicho y hecho. Aquí tienen la prueba fehaciente:

"A Guardiola le gustan mucho", le dejan caer. "Sí, sí, le gustan mucho los caracoles, efectivamente", dice él, sin mojarse a revelar la identidad del amigo que le ha acompañado a la caracolada, y si era o no era el entrenador del Manchester City.

En cualquier caso, seguro que los caracoles estaban deliciosos. Se los haya zampado en compañía de Pep o de otro amigo. Nos sumamos a las felicitaciones.