Que los Borbones no tienen la mejor de las relaciones entre ellos, es un hecho constatado. Ni en lo que respecta a los más adultos ni en lo que respecta a los más jóvenes. Felipe y Letizia tienen poca relación con las hermanas y cuñadas, las infantas Elena y Cristina. Y ya no digamos los hijos e hijas respectivas. Unos primos que no se ven ni por casualidad. Ya hace tiempo que Letizia puso cruz y raya a que sus hijas tuvieran demasiada relación con las que considera unas malas influencias para ellas, los dos hijos de Elena, Froilán y Victoria Federica. La asturiana ha bunkerizado a la princesa Leonor y la infanta Sofía de todo aquello que tenga que ver con la rama Borbón de la familia. Y una de las derivadas ha sido que las niñas se ven poquísimo, por no decir nada, con sus primos, no solo esta pareja, sino también los cuatro hijos de Cristina, Juan, Pablo, Miguel e Irene.

Imágenes como estas son muy poco habituales. Solo hay que mirar lo pequeños y pequeñas que son los niños y niñas de la foto. La heredera y su hermana pequeña han ido haciendo camino pasando olímpicamente de sus primos. Y ahora hemos vuelto a tener una nueva muestra, con un explícito y más que evidente gesto por parte de la infanta Sofía. Explica Monarquía Confidencial que la joven, que sigue haciendo sus estudios en Lisboa, ha creado un círculo de amistades en la capital portuguesa. No solo eso, sino que vía redes también se observa un hecho importante. El entorno de la hija de Felipe y Letizia confirma que la joven dispone de un perfil privado y totalmente anónimo en el mundo digital, en redes, concretamente, en Instagram. Una misteriosa cuenta que hace la función de refugio anónimo con el cual mantenerse en contacto con su entorno más íntimo, lejos de miradas curiosas.

Según ha podido saber el citado medio, su grupo selecto de amistades íntimas se ha internacionalizado en los últimos tiempos, y más ahora, ampliando sus seguidores y cuentas seguidas en Instagram con personas de su núcleo en Lisboa, "consolidando una red de amistades en la capital portuguesa", y que por seguridad, "han pedido expresamente que no se publique el nombre de usuario en Instagram de la hermana de la princesa Leonor, con el fin de salvaguardar por completo su privacidad". Nuevas amistades que contrastan, dicen, con un evidente distanciamiento con su familia, ya que se han fijado en un significativo detalle: "Sofía no sigue a sus primos paternos en esta red social, y ellos tampoco la siguen a ella".

Un pasotismo mutuo, bidireccional. Y es que sus primas Victoria Federica de Marichalar e Irene Urdangarin cuentan también con un perfil privado en redes, no revelado, cuentas exclusivas y blindadas, pero donde se observa un hecho destacable: "Lo llamativo es que, a pesar de compartir esta estrategia de privacidad, en esos perfiles VIP tampoco siguen a su prima Sofía, evidenciando una desconexión total en el plano más íntimo de las redes sociales". Bofetada de Sofía a sus primas y al revés. No es un unfollow. Pero es un me la trae al pairo de manual, que es igualmente significativo.