Joaquín Sabina se despidió de los escenarios este 2025 con su gira ‘Hola y adiós’, pero eso no quiere decir que dejase de componer, participar en algún programa o acto o conceder entrevistas. Él continúa activo porque si dejase la música moriría. Es su verdadera pasión. Sin embargo, ese último movimiento fue un antes y un después en su carrera artística. Ahora quiere tener más tiempo para él y para los suyos, ya tiene una edad en que los años pesan y una gira por medio mundo es complicada. Son muchos meses fuera de casa. En su época de juventud ya fue un padre ausente, un mal marido y peor amante. Se arrepiente de muchas cosas y quiere ponerle solución antes de que sea demasiado tarde.
Aunque para él “mi plan es envejecer sin dignidad, ser un viejo ridículo que se tiñe y va de discotecas”. Lógicamente habla desde la exageración y el humor, pero algo de cierto hay en eta forma de pensar, ya que él siempre ha sido muy irónico, provocador y honesto.
Joaquín Sabina tiene intenciones de vivir, y vivir bien
El cantante siempre ha ido en contra de todo lo establecido. Él no sigue ninguna norma, es un hombre libre. Por ello cuando dice eso de “envejecer sin dignidad” critica esa vejez obediente, el comportarse como se espera de uno, renunciar al deseo, al exceso. Para el de Úbeda, envejecer con dignidad es precisamente rendirse antes de tiempo, esperar a la muerte sentado en un sofá, y él no se ha jubilado precisamente para eso, ni tampoco para contemplar las obras o salir a dar un paseo a las siete de la mañana. La vida continúa igual de movida para él, pero con los suyos, antes las fiestas eran solo suyas.
Con “ser un viejo ridículo”, él hace referencia a olvidarse de las reglas, a no esperar que te digan las cosas bien ni si debes o no debes, a ser libre, que a uno le importe muy poco lo que le puedan decir. Y siempre ser fiel a sí mismo, sin renunciar sobre su estilo de vida. Será mayor, pero una persona mayor que sabe disfrutar de la vida.
Cuando hable de teñirse no es que ahora lo vayamos a ver con una melena rubia, por ejemplo, hace referencia a que irá siempre como le apetezca, como si quiere ir de colores, en vez de los neutros que utilizan las personas mayores. En definitiva, pasarlo bien, estar en movimiento.
Joaquín Sabina vendría a decir algo como “me niego a pedir perdón por disfrutar a mi edad”. Y puede ser que sus nuevas letras vayan por ahí.
