Joan Manuel Serrat se retiró de los escenarios hace varios años, ya que con su edad creyó que ya no estaba para tantas giras. Necesitaba un merecido descanso, aunque la música siempre le acompaña. De su época de máximo esplendor atesora mucha anécdotas y grandes recuerdos de personas que para él fueron muy importantes. Como es el caso de Antonio Flores, hijo de Lola Flores, La Faraona, que falleció al poco tiempo después de la muerte de su madre, hace ya tres décadas.

Joan Manuel Serrat

El catalán recuerda aquella época con mucho cariño y nostalgia. Se emociona al hablar del artista. "El 16 de mayo de 1995 nos dijo adiós Lola Flores. Quince días después, víctima de una sobredosis de tristeza, seguía sus pasos Antonio, su hijo, su niño de apenas 33 años. De Antonio Flores, siempre supe de los éxitos que le acompañaron desde la aparición de su primer trabajo, No dudaría.”, dijo Serrat para la revista Esquire.

Recuerda a Antonio Flores con mucho cariño y le da mucha tristeza no haberse reencontrado con él de nuevo 

Joan Manuel Serrat también confesó el día en que conoció a Antonio Flores por primera vez. ”Pero a pesar de la relación y el cariño que nos teníamos con sus padres, y especialmente con su hermana Lolita, el mediano de la familia González Flores y yo no nos conocimos personalmente hasta que Víctor Manuel y Ana Belén presentaron su trabajo Mucho más que dos, en 1994”.

Aquella invitación acabó siendo una reunión de algunos de los nombres más carismáticos y queridos de la música hecha en español: "Ellos nos invitaron a ambos a participar en un par de conciertos en el Palacio de Deportes de Gijón, junto a un montón de amigos, entre ellos, Sabina, Juan Echanove, Pablo Milanés, Manolo Tena, Miguel Ríos y alguno más que ahora no recuerdo”.

Se lleva esa experiencia en su corazón y nunca olvidará esos momentos. "Fueron un par de inolvidables noches, con sus correspondientes días, en las que charlamos, cantamos, bebimos, comimos y, unos con otros, pudimos conocernos mejor, reconocernos mutuamente y confraternizar no solo en el escenario. Las paredes y los pasillos del hotel Príncipe de Asturias guardan cómplice memoria de aquellos días.”

Al cantautor le hubiese gustado pasar más tiempo con Antonio Flores, a quien considera que era una persona maravillosa y una gran artista, con mucho talento. Se emociona siempre que habla de él. "Quién iba a imaginar entonces que mis pasos no iban a volver a cruzarse con los de aquel muchacho enjuto y moreno, de mirada triste y silencios largos al que solo pude conocer de refilón”.

En 2002 participó en un proyecto donde varios artistas grabaron un disco con canciones de Antonio Flores interpretadas por ellos. Un homenaje que no quiso perderse.

antonio flores cantando