La ruptura de Kiko Rivera e Irene Rosales ha caído como una bomba en el panorama mediático, pero lo que pocos sabían es que, mucho antes de que estallara la noticia, Isabel Pantoja ya había advertido a su nuera. Cuando todavía existía comunicación entre ambas, la tonadillera no dudó en aconsejarle que se alejara de su hijo, asegurándole que el DJ jamás cambiaría y que sus infidelidades eran parte de un patrón imposible de romper. Aunque en la actualidad la cantante mantiene una relación rota con Kiko Rivera, fuentes cercanas revelan que Pantoja fue clara y tajante en el pasado: Irene debía abrir los ojos y pensar en su futuro, porque el hijo de Paquirri no estaba dispuesto a renunciar a su vida de excesos. Un mensaje que, según parece, ahora cobra un sentido profético.
Se revelan los secretos de la pareja y el rol de Isabel Pantoja
La noticia del final de los once años de relación entre Kiko e Irene llegó a través de la revista Semana, lo que demuestra hasta qué punto la distancia entre madre e hijo sigue siendo insalvable. Y es que Isabel, al igual que cualquier lector, se enteró de la separación por los medios, sin llamadas ni mensajes previos que le confirmaran lo que ya sospechaba desde hace tiempo. La periodista Leticia Requejo lo desvelaba en TardeAR: ni un gesto, ni una llamada, ni un mínimo interés por parte de la tonadillera en conocer el estado de ánimo de su hijo. Según su entorno, Pantoja no se sorprende porque hace años lanzó aquella advertencia que, con el tiempo, terminó convirtiéndose en realidad.
La relación de Irene Rosales y Kiko Rivera ha estado marcada por los rumores de crisis, los deslices del DJ y los golpes emocionales que sufrió la sevillana tras la muerte de sus padres. Aunque ambos intentaron mantener la estabilidad familiar por sus hijas, Irene habría tomado la decisión final hace más de un mes, cansada de los cambios de humor y las actitudes erráticas de su marido. En este contexto, la figura de Isabel Pantoja vuelve a ser clave: aunque hoy no mantiene contacto con el matrimonio, supo detectar el rumbo de la relación y lo expresó claramente en su momento. Su advertencia de que “Kiko no cambiaría” resuena ahora como una sentencia que se cumplió paso por paso.
Irene Rosales rompe su silencio y las imágenes que lo complican todo
Tras publicarse la noticia, Irene se pronunció en Instagram confirmando la separación. En sus palabras insistió en el cariño mutuo y en el compromiso por sus hijas, pero lo que realmente agitó el avispero fue la emisión de unas imágenes en Telecinco. En ellas se veía a Rosales en actitud cómplice con un hombre desconocido, lo que desató todo tipo de especulaciones sobre una nueva ilusión sentimental. Aunque Raquel Bollo salió al rescate para aclarar que se trataba de un simple amigo, las imágenes dejan abierta la puerta a rumores que podrían dinamitar la versión oficial de una separación amistosa. La sonrisa de Irene y la cercanía con aquel hombre han levantado sospechas que el tiempo se encargará de confirmar o desmentir.