El Balón de Oro es un invento francés que todo el mundo del fútbol ha comprado a ciegas sin comprobar que es mercancía averiada. Los franceses desprecian a sus vecinos del sur y el PSG está obsesionado con el Barça, lo que querrían ser y nunca lo serán. Los franceses compraron a Neymar, Messi o Luis Enrique creyendo que compraban el Barça. Cuando la Champions la ganó el equipo francés premiaron a Dembélé por francés del PSG, no porque fuera el mejor jugador del mundo. Entonces importaron los títulos. Este año, año de Mundial, los títulos ya no son importantes sino un premio a la trayectoria, y premian a Harry Kane, que ha fracasado en el Mundial, haciendo goles a Congo y Panamá, y ha fracasado en la Champions con el Bayern. Premian que hace goles, cuando eso ya tiene un premio específico: la Bota de Oro al mejor goleador. Y premian una trayectoria que es peor que la de Robert Lewandowski que no ganó nunca el Balón de Oro.
Y a Lamine Yamal le dan un premio absurdo, el Balón de Oro juvenil, el Kopa, que estaba pensada para las jóvenes promesas del fútbol, que debería ser para los que juegan el Mundial sub-21. Si Lamine juega el Mundial y es la estrella de los campeones y es de los pocos jugadores que valen pagar la entrada por el espectáculo, no tiene sentido que le den un premio de joven promesa. Y tres años seguidos siendo promesa y Premio Kopa. Todo es un absurdo para poner a otro francés, Mbappé, a las puertas del Balón de Oro después de dos años sin ganar nada. Y Pedri y Raphinha no se podían ni votar porque no los seleccionaron entre los mejores. El ridículo de France Football, la mano negra que mueve el premio, colosal. Todo tiene que ver con un complejo de los franceses con La Masia: Cubarsí, Messi, Iniesta, Xavi, Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Lamine Yamal. Todos surgidos de un rincón del planeta Tierra, el barrio de Les Corts donde tiene su sede el Barça. Demasiado para los franceses. Con un añadido: los premios normales sin trampas ni partes oscuras los dan los profesionales del galardón. Así los Oscar los dan los miembros de la industria (actores, directores, iluminadores) como los Gaudí o los Goya. Pero el Balón de Oro lo votan los periodistas. Es como si los Oscar los decidieran Carlos Boyero y Toni Vall.
Lo más ridículo es el seguidismo que hace todo el mundo del fútbol. Tenían pánico a premiar a otro de La Masia y decidieron que con Alexia Putellas ya era demasiado. Premiada como la mejor futbolista del mundo. Tres tiene Aitana Bonmatí y tres tiene Alexia Putellas. Barça total. Todos catalanes. Pues no para todo el mundo. Dos diarios deportivos catalanes, Mundo deportivo y Sport comunicaron a través de sus redes oficiales que Alexia había ganado el Balón de Oro pero vistiéndola con IA del London City, el equipo que la fichó después de ganarlo todo la temporada pasada, temporada que premia el galardón, con el Barça. Alexia no citó el London City y alabó mucho al Barça hablando en catalán. Solo el diario Marca hizo la foto con IA vestida del Barça.
👑 𝐓𝐑𝐄𝐒 𝐕𝐄𝐂𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐎𝐑𝐎 👏 @alexiaputellas gana su tercer #BallonDor tras conquistar todos los títulos con el @FCBfemeni la pasada temporada https://t.co/Wztq45ogHQ
— Mundo Deportivo (@mundodeportivo) October 26, 2026
¡Alexia Putellas gana su tercer Balón de Oro! #ballondor https://t.co/NhtOfHR3fS
— MARCA (@marca) October 26, 2026
Es surrealista que el diario más anticuler del quiosco, Marca, ponga a Alexia de blaugrana, el equipo que le hace ganar el Balón de Oro, y los dos diarios culers la pongan vestida del London City. Después de las críticas Sport borró el tuit pero Mundo Deportivo todavía lo tiene allí, exhibiendo los colores del London. IA que no tienen nada de inteligencia y mucho de artificial. El Balón de Oro es la gran patraña de France Football, pero tiene un mérito: sirve para que caigan las caretas.
