Ya hace años que decidieron tomar caminos separados rompiendo el corazón de sus fans, aún así continúan con una relación cordial, más que nada porque trabajan en los medios de comunicación. Sandra Barneda y Nagore Robles llegaron a ser una de las parejas más queridas del panorama nacional. Este año ha sido especialmente difícil para la presentadora de ‘La isla de las tentaciones’, a pesar de todo sus éxitos. Una dura noticia golpeó a toda su familia. A escasos días de presentar las campanadas en Mediaset con Xuso Jones, la catalana repasa sus momentos de este 2025. Siempre ha sido una persona muy reservada con la prensa, pero en esta ocasión no le ha importado abrir su corazón y hablar ante los micrófonos de Europa Press sobre el duelo, la familia y el amor.
"Yo estoy convencida de que hay algo más, que esto no se acaba aquí. Pero es un tema de creer, de tener fe, yo tengo mucha fe y más después de todo lo que ha ocurrido, ¿no? Te agarras a la fe, a la esperanza, al amor y a cuidar de los tuyos, que es lo más importante”.
Eso hace que aunque su sobrino ya no esté, lo siente cerca todos los días. "Estoy convencida de que él, vamos, ahora lo está celebrando y me está diciendo 'venga, tía, vete'. Todo lo celebraba, era una persona extraordinaria y, bueno, siempre está conmigo, quiero pensarlo”.
Sandra Barneda se rompe al recordar a su sobrino
Era el hijo de su hermana mayor, que falleció a los 20 años. Era "su persona favorita", según le confesó a Jesús Calleja en su programa "Universo Calleja". "Es una hostia tan grande, tan bestia... con cualquier pérdida. Pero una persona de 20 años, con toda la vida por delante, es muy complicado. Creo que es la hostia más grande de mi vida", le transmitió rota de dolor.
Justo hace unas semanas se cumplía un año de su fallecimiento y Sandra aprovechó sus redes sociales para dedicarle unas palabras. "Hace un tiempo, que a pesar de los golpes de la vida, decidí mirar la cara buena de la vida. Soltar enfados, rabia, ira... y mirar abrazos, verdad, vulnerabilidad y amor como mi guía de vida... y aunque la tristeza me acompaña... me permito sonreír y decir todo lo que amo cada día”.
Ha sido un año muy complicado, aunque siempre ha intentado sonreír y continuar hacia adelante, no es algo fácil. "Hay que ir acostumbrándose y eso no es siempre fácil", expresó emocionada. Cualquier fallecimiento de un familiar es doloroso, pero aún más cuando ves que ha perdido la vida tan joven, con una larga vida por delante.
