El Barça femenino nos ha emocionado, y de qué manera, a los aficionados blaugrana. Las jugadoras de Pere Romeu nos han hecho enloquecer con una temporada perfecta, donde lo han ganado todo, y jugando como los ángeles, con la guinda del pastel de una nueva Champions ganada en Oslo. Una temporada de ensueño donde las jugadoras culés nos han enamorado todavía más de lo que ya lo estábamos. Una vez terminada la temporada, sin embargo, hemos tenido que decir adiós a futbolistas muy queridas del vestuario, que hacen las maletas y después de años de éxito en Can Barça, se marchan en busca de nuevos retos. Jugadoras como Alexia Putellas, Mapi León o Salma Paralluelo. Pero seguro que las que se quedan, y las que vendrán, harán que continúe la hegemonía blaugrana. Entre las que seguro que lo peta todavía más de lo que ya lo está haciendo, una extraordinaria jugadora holandesa, Esmee Brugts.
La centrocampista de 22 años, talentosa como ella sola, ha aprovechado estos días para hacer como el resto de compañeras: disfrutar de unas merecidísimas vacaciones, disfrutar de unos días de relax para coger fuerzas y cargar pilas de cara al futuro más inmediato. Y si ya nos tenía el corazón robado por cómo juega, aún más cuando hemos sabido qué ha decidido hacer este verano: turismo por Catalunya, visitar algunos de los lugares más bonitos del país, y quedar embelesada con los paisajes más idílicos que tenemos en nuestra geografía. Por ejemplo, en la Costa Brava, con los maravillosos arcos de Calella de Palafrugell o las vistas de la playa de Sa Riera en Begur, y paseando también por los caminos de Ronda de la zona. Imposible no caer rendido a imágenes como estas.
No solo eso, sino que también ha estado en uno de los lugares más increíbles de nuestra casa, un precioso hotel boutique de la Costa Brava que ha servido de refugio de estrellas internacionales como Victoria Beckham, Alexa Chung o Mimi Mocher. Un lugar espectacular que además, dispone de la cocina del chef con 2 estrellas Michelin, Ramón Freixa, que lleva el restaurante del lujoso hotel. Hablamos del Hotel Mas de Torrent, donde también ha estado Esmee, una masía catalana del siglo XVIII convertida en un hotel de lujo en la Costa Brava, pero manteniendo la esencia y el encanto de lugares con mucha historia, que cuenta con 39 suites, con piscina privada, y numerosos y cuidados jardines y vistas infinitas al Empordà. Un paraíso indiscutible. Al verla, sus compañeras de equipo ya le reclaman un segundo volumen de imágenes como estas, donde Esmee vaya mostrando dónde está pasando sus vacaciones de verano antes de una nueva, exigente y esperanzadora temporada próxima.
